
El culebrón de Nico Paz se ha acabado prácticamente antes de empezar: el futbolista formado en La Fábrica no jugará en el Real Madrid… al menos este año. Y tras dos años de Erasmus en Italia, el jugador ha tomado la decisión de continuar en el Como.
Tal fue el deseo del futbolista de continuar a las órdenes de Cesc Fàbregas que, contra todo pronóstico, el conjunto italiano accedió a pagar los 60 millones de euros que reclamaba el conjunto blanco por el centrocampista. Un traspaso que se convierte en el segundo más caro de la historia de un canterano del Real Madrid, solo por detrás del de Álvaro Morata.
Las claves de la operación Nico, al descubierto
Una cantidad que, en cierta medida, podría haber sido mucha más alta. Sin ir más lejos, el Inter de Milán parecía dispuesto a tirar la casa por la ventana con el hispano argentino. Sin embargo, finalmente ha sido la voluntad del jugador de seguir en el Como lo que ha marcado a la hora de tomar una decisión.
El Real Madrid, haciendo acopio de su habitual buen hacer en este tipo de operaciones no solo ha accedido a los deseos del jugador formado en la cantera, sino que, además, ha querido otorgar al Como el privilegio de haber formado a Nico Paz en la élite. Sin embargo, hay un tercer motivo.
Es habitual que el conjunto blanco siempre guarde un as bajo la manga en lo que respecta al futuro de sus estrellas en ciernes. Y precisamente por ello, uno de los aspectos clave que ha incluido la operación es la cláusula de recompra que ha guardado el Real Madrid de cara al futuro.
Una opción que nada tiene que ver con los 9 millones de euros con los que el conjunto blanco podría haber recomprado a Nico. Ahora, esa opción de recompra pasa a ser de 80 millones de euros. Y el principal aspecto a tener en cuenta es que solo podrá ser activada en el mercado de fichajes de verano de 2027.
De este modo, el Real Madrid mantiene un año más de control sobre Nico Paz. Y en el hipotético caso de que el futbolista terminase de romperla este año en la Serie A, el conjunto blanco dispone de la opción de recomprarlo con un déficit de solo 20 millones de euros. Una opción que solo entraña beneficios se mire por donde se mire.
Es cierto que, por el momento, Nico no tenía sitio en el Real Madrid. Especialmente en una plantilla como la actual, en la que piezas como Jude Bellingham o Arda Güler juegan precisamente en la misma posición en la que Nico ha brillado durante dos temporadas en el lago de Como.
Sin embargo, una temporada da para mucho. Y si finalmente el conjunto blanco considera que el hispano argentino cuenta con las aptitudes suficientes como para ganarse un hueco en el esquema de Mourinho, su vuelta a La Casa Blanca es posible a un precio irrisorio.
Pero, por ahora, lejos de las especulaciones, la única realidad tangible que tiene el Real Madrid con los 60 millones de euros que ha pagado el Como por su traspaso definitivo. Una cantidad que irá destinada al fichaje de un nuevo centrocampista de corte creativo, un perfil más necesario que Nico en el Real Madrid, con todos los focos puestos en Enzo Fernández.
Todo ello da vida a una operación en la que todos salen ganando: el Como mantiene los derechos de la que ha sido una de las grandes estrellas de las últimas temporadas en la Serie A; el futbolista seguirá un año en su destino elegido; y el Real Madrid ingresa un gran traspaso… que puede revocar en caso de arrepentirse.