
Poco a poco, el Real Madrid va afinando los disparos que quiere realizar en el mercado de fichajes. Después de cerrar 4 fichajes, José Mourinho solo tiene entre ceja y ceja dos fichajes más: un centrocampista, en el que Enzo Fernández se ha consolidado como única opción; y un central… en el que Alessandro Bastoni ha hecho lo propio.
Mucho se ha especulado con las principales opciones con las que el conjunto blanco podría reforzar su zaga. Desde Gvardiol hasta Rubén Dias. Sin embargo, todo parece indicar que Mou y Florentino ya han elegido al candidato idóneo para ocupar esta plaza. Y hoy os contaremos como juega.
Las virtudes del central moderno por antonomasia
Son muchos los motivos por los que el conjunto blanco, empezando por el más evidente, el físico: el 1,90 de Bastoni lo convierte en un central prácticamente infranqueable por alto, así como una figura con una gran presencia a balón parado, tanto a nivel ofensivo como defensivo.
Sin embargo, más allá de este aspecto físico, son sus características técnicas las que lo convierten en un central distinto a todos los demás. El principal motivo a destacar del italiano es un pie más propio de un centrocampista que de un central, lo que le ha servido para consolidarse los últimos años como el pilar en la salida de balón del Inter.
Con el conjunto nero azzurri, Bastoni se ha consolidado como la piedra angular de la salida de balón. Un balón que siempre sale jugado desde atrás y nunca sorteado cuando llega a su zurda. Esto lo convierte en un central apto para construir juego y romper líneas de presión con acciones milimétricas.
Sin embargo, aquí no acaba todo. Más allá de sus aptitudes físicas y técnicas, sus conocimientos tácticos también lo convierten en un futbolista capaz de marcar las diferencias en defensa. Su conocimiento del juego hace que rara vez lo pillen descolocado en defensa, lo cual lo convierte en un seguro de vida para el Inter.
Con todo ello, Bastoni es mucho más que un central. A lo largo de los años se ha ido destapando más como un organizador encubierto que juega en un sistema de tres centrales que un central en sí mismo. No obstante, de la mano de ese conocimiento táctico, es una pieza perfectamente adaptable a un sistema de 4 defensas.
Las virtudes de Bastoni con precisamente las mismas que buscaba el Real Madrid al acometer el fichaje de Dean Huijsen: dejar el aspecto físico a otros centrales como Rüdiger y Militao, para adquirir un rol más relevante en la construcción de juego que en la destrucción del mismo.
Además, como aspecto a tener en cuenta, su condición de central zurdo lo convierte en una pieza muy útil para un Real Madrid en el que podría formar pareja con cualquier central: Rüdiger, Militao, Konaté y Asencio son diestros, mientras que Huijsen es ambidiestro.
Esto convertiría a Bastoni en, junto a Huijsen, la pieza indispensable para ocupar el perfil izquierdo del centro de la zaga. Ahora el Real Madrid ya ha decidido, y tiene claro que, si no llega el italiano, nadie lo hará. Pero para eso, claro, es imprescindible que se den salidas… y Asencio tiene todas las papeletas.