Bellingham activa el ‘modo superestrella’ y da una pista a Mourinho

En el mundo del fútbol, parece aparentemente imposible que un equipo saque buenas noticias de una competición que no está disputando. Pero eso es exactamente lo que le está ocurriendo al Real Madrid en el Mundial. Una competición en la que el conjunto blanco está saliendo como el mejor parado.

Son varias las figuras del Real Madrid que están brillando en el Mundial, desde estrellas como Vini y Mbappé, hasta otras figuras aparentemente menos relevantes, como Cucurella o Courtois. Sin embargo, otro de los que está poniendo las cosas en su sitio en esta competición es, sin lugar a dudas, Jude Bellingham.

El rendimiento de Bellingham y las pistas a Mou

Lo que también parecía imposible es que, lo visto en Estados Unidos podría servir de guía a José Mourinho en lo que respecta a la formación de su Real Madrid 2.0. Pero lo cierto es que, especialmente en el caso de Bellingham, su desempeño en las cuatro primeras jornadas mundialistas está dejando muchas pistas.

Cuatro jornadas en las que el inglés se ha llevado 2 Man of The Match –que habrían sido tres si ayer Harry Kane no se hubiera enfundado el traje de héroe-. Y si algo tienen en común estos tres partidos es algo que Carlo Ancelotti ya atisbó en su momento: el mejor Bellingham es el que está cerca del área.

Sí es cierto que es un futbolista anárquico e imposible de encasillar. A un futbolista de las características de Jude no se le puede encasillar dentro de una posición, ni en la medular ni en la zona de tres cuartos. Pero sí es cierto que cuanto más cerca del área juega, más libre se siente.

Así lo demostraron las estadísticas de su partido de ayer: 3 disparos a puerta, dos ocasiones creadas, un 85% de acierto en el pase… Todo ello, jugando al borde de la frontal. ¿Por qué? Porque Tuchel está sabiendo explotar una de las mejores características del inglés: su llegada al área.

Cuando sus esfuerzos son bien optimizados, Jude tiene un rendimiento superior al de cuando juega en cualquier otra posición. Porque su presencia, su inteligencia, y su calidad en el área lo convierten en uno de esos pocos jugadores elegidos para poder marcar las diferencias. Básicamente, lo que define a una gran estrella.

Este Mundial está siendo la prueba, al igual que lo fue aquella temporada 2023/24, que poner a Bellingham de interior es encasillarlo. Y no porque no sea una pieza más que apta ahí, donde el Real Madrid tiene más carencias con su plantilla actual, sino porque pierdes en la zona de tres cuartos a uno de los mejores futbolistas del planeta.

Un futbolista del que destacan muchas características que encajan a la perfección con lo que necesita Mourinho: con físico, con último pase, con claridad de cara a puerta, y con una exuberancia física y táctica que lo convierten en una amenaza constante.

Una amenaza que, tal y como lo fue Isco durante algunas temporadas a las órdenes de Zinedine Zidane, puede destrozar a las zagas rivales desde distintos frentes: por la derecha, por la izquierda, por el centro, entrando a rematar, llegando en segunda línea… Es tal la cantidad de recursos con los que cuenta el inglés que parece imposible que no vuelva a colocarse en el Olimpo futbolístico.

Así está quedando claro en un Mundial en el que, como ya os contamos, Jude está volviendo a ser Bellingham. Y eso, en las manos de un motivador nato como es Mourinho, suma dos alicientes suficientes para recuperar al mejor centrocampista del mundo. Un centrocampista que, paradójicamente, es mejor centrocampista cuanto menos centrocampista es.

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