
Dijo Pep Guardiolahace escasos meses que cuando el Real Madrid llama a tu puerta, es imposible decir que no. Una realidad que ha quedado de manifiesto en diversas ocasiones a lo largo de las últimas décadas, y que es el motivo por el que los mejores del mundo siempre quieren vestir de blanco.
Un hecho que ha venido siendo habitual a lo largo de los años y que, a pesar de que el conjunto blanco no atraviesa ahora su mejor momento, sigue ocurriendo. Y la decisión de Michael Olise es la verdadera prueba de ello. El Real Madrid ya lanzó el anzuelo, y ahora que el francés ha picado, la maquinaria está a punto de empezar a funcionar.
El Real Madrid activa la maquinaria del último fichaje ‘Galáctico’
Y es que no hay nadie en el mundo que maneje los tiempos mejor que Florentino Pérez en este tipo de operaciones. Durante el último mes, el conjunto blanco ha lanzado señales en forma de pequeños detalles, como fue por ejemplo el comunicado respetando al Bayern, pero sin descartar el interés en Olise.
Un tipo de detalles que, a la larga, resultan los que marcan la diferencia. Durante todo este periodo, el francés ha tenido una larga odisea en tierras americanas, en la que ha tenido tiempo más que de sobra para pensar en su futuro. Un futuro que, tal y como asegura L’Equipe, ya está decidido: Olise está determinado a jugar de blanco.
Una información que coincide con la de insiders con un peso importantísimo en el mercado, como son los casos de Santi Aouna y Fabrizio Romano, que coinciden en lo mismo: Olise sueña con vestir la camiseta del Real Madrid, y lo que es aún más importante, quiere hacerlo este mismo verano.
Una partida de ajedrez en la que el Real Madrid, sin mover una sola ficha, ya ha hecho el primer jaque. Y es que la determinación del futbolista no es el único paso para llevar a cabo una operación de este calibre, pero sí el primero, y tal vez el más importante por todo lo que viene después.
Porque al final, la última decisión recae sobre el propio Bayern de Múnich. Un Bayern que ha hecho especial hincapié a lo largo de las últimas semanas en el hecho de que no tienen ninguna intención de vender a Olise. Pero a la vez, son conscientes de que ahora han dejado de tener la sartén por el mango.
La determinación del Bayern es clave, sí, pero también lo es la de las otras dos partes. Y si bien Florentino Pérez ya dejó clara su intención de alcanzar una cifra récord para este traspaso desde el mismo momento en el que arrancó el mercado de fichajes, ahora, la confirmación de Olise de cumplir su deseo deja al Bayern entre la espada y la pared.
No es la misma situación que la de esos equipos que ofrecen cantidades a la baja por las estrellas de sus rivales. Y si el jugador ha manifestado su deseo de irse al mismo tiempo que eres plenamente consciente de que el equipo al que desea marcharse está dispuesto a poner 200 millones de euros sobre tu mesa… no aceptar puede ser una irresponsabilidad.
Y es que esta situación deja ahora la pelota en el tejado del Bayern: ¿Vale la pena retener a tu estrella contra su voluntad? ¿Vale la pena arriesgarse a una lesión o un bajo rendimiento que devalúe su precio de mercado? ¿Vale la pena arriesgar la estabilidad del club por un jugador que no quiere jugar en él?
Toda esta maquinaria la ha puesto en marcha el Real Madrid sin mover un dedo. Y lo más preocupante ahora para el Bayern es que, a tan solo dos días para que finalice el Mundial y el fútbol de clubes vuelva a sus cauces, el Real Madrid entrará en acción con una millonada bajo el brazo. Y la soga en el cuello del conjunto bávaro va apretando cada vez un poco más.