
El asunto de Michael Olise y el Real Madrid va camino de convertirse en uno de los grandes culebrones del verano. Lo que comenzase a principios de junio con la promesa de un Florentino Pérez que prometió un fichaje Galáctico, va camino de ser mucho más que eso.
Más allá de mensajes entre clubes y comunicados oficiales, la realidad es innegable: Florentino Pérez está obsesionado con Olise, al que ve como la guinda sobre el pastel de un proyecto faraónico en el que podría ser su último gran golpe sobre la mesa.
Sin embargo, si algo ha quedado claro esta última semana, de acuerdo con las informaciones brindadas por la prensa internacional, es que Olise también está obsesionado con el Real Madrid. Sin embargo, para que la opción termine dándose, tienen que suceder ahora ciertos acontecimientos.
El Real Madrid espera el movimiento de Olise en la partida de ajedrez
En esta partida de ajedrez, el Real Madrid ha movido sus fichas con cautela, pero de forma inteligente: al mismo tiempo que lanzaban un comunicado desmintiendo los supuestos contactos entre el club y el entorno del jugador, el conjunto blanco aseguraba tener un gran respeto al Bayern de Múnich, pero en ningún momento desmentía el interés en Olise. Cosa que, con Enzo, por ejemplo, sí hicieron.
El Mundial ha sido otro de los escenarios en los que el Real Madrid se ha movido con acierto: en un vestuario compartido con Kylian Mbappé y Aurelién Tchouaméni, el extremo del Bayern ha pasado un mes completo recibiendo consejos por parte de los jugadores del Real Madrid, que anhelan tanto como Florentino verlo vestido de blanco.
Ahora, el siguiente movimiento podría pertenecer al Real Madrid, que podría lanzar una oferta multimillonaria que pusiera al Bayern entre la espada y la pared. Un hecho que, sin embargo, en son de las buenas relaciones que mantienen el conjunto blanco y el equipo alemán, no sucederá.
Hasta ahora, Olise también ha hecho su parte, filtrando su intención de jugar en el Real Madrid este mismo verano. Pero para el Real Madrid eso no es suficiente. El conjunto blanco acostumbra a ir de frente, y por ello, antes de realizar cualquier movimiento por el francés, el propio Olise debe comunicar al Bayern su decisión de irse.
Ese es el siguiente paso en un culebrón que, según podemos ir adelantando, se alargará sobre seguro hasta los últimos días de agosto. Ahora, la pelota está en el tejado de Olise, que debe decidir si quiere forzar para cumplir su sueño de vestir de blanco este mismo verano, o esperar a que la situación sea más propicia.
Si este condicionante no se da, el Real Madrid no moverá ninguna otra ficha este verano. Por ello, es imprescindible que Olise piense en primer lugar si su decisión de ir al Real Madrid este verano es totalmente firme y, en segundo lugar, actúe en consecuencia, trasladando al Bayern su deseo de ser traspasado.
En el hipotético caso de que esto se diera, ahora sí, el Real Madrid iría con todo. Tal y como aseguró en junio Florentino, el club está dispuesto a hacer el fichaje más caro de la historia. En aquel momento, se dudaba de la identidad del Galáctico, y ahora que esta ya se conoce, la única duda sería una cifra que, eso sí, apunta a superar los 222 millones de euros que pagó el PSG por Neymar.