
El asunto de la renovación de Vini y el Real Madrid va camino de convertirse en el día de la marmota. Prácticamente todos los días aparecen filtraciones de lo más opuestas, que un día aseguran que el acuerdo está sellado, y al siguiente informan que el ‘7’ tiene un pie fuera del club.
Entre tanto rumor, solo hay una realidad indudable: la firma aún no se ha plasmado en el contrato, y el tiempo pasa y cada día aprieta un poco más. Algo inexplicable, porque todo parece indicar que tanto Vini como el Real Madrid quieren seguir juntos durante muchos años más, y, a pesar de ello, el acuerdo no llega.
Vini y un espejo en el que valorar una decisión
Las opciones, además, se multiplican: son varios los medios internacionales que aseguran que Manchester United y Arsenal estarían dispuestos a tratar de acometer la operación este mismo verano. Los mismos medios que aseguran que, en ninguno de los escenarios, Vini abandonaría el Real Madrid gratis.
Ahora, entre tanto ruido, Vini puede echar la vista atrás antes de tomar una decisión. Sus pretensiones salariales son las que son, y posiblemente sea más una cuestión de estatus que de dinero en sí. Sin embargo, han sido muchos los que han estado en su situación antes que él… y tomaron la opción incorrecta.
¿El caso más evidente? El de Cristiano Ronaldo. El luso entró en una lucha de egos con Florentino Pérez que terminó con él poniendo rumbo a la Juventus a cambio de 100 millones de euros. Y desde ese mismo momento, Cristiano no volvió a tocar la gloria en Europa ni tampoco a título individual.
Siguió marcando goles, porque es su especialidad, pero mientras que el Real Madrid siguió ganando Champions, su papel en la élite del fútbol europeo quedó relegado a un segundo plano. Ahora eran otras las estrellas que brillaban con la camiseta del Real Madrid, siendo precisamente Vini uno de ellos.
Sin embargo, hay otro ejemplo aún más evidente, especialmente teniendo en cuenta que el Arsenal parece uno de los contendientes a hacerse con su fichaje. Se trata de Mesut Özil, que cambió Madrid por Londres en el último día de aquel mercado de fichajes de 2013 y que, desde entonces, no ha tenido días suficientes para arrepentirse.
El asunto entre Mesut y el Real Madrid tiene tintes similares al de Vini. El alemán consideraba que merecía más dinero del que percibía, y su padre, por entonces su agente –a pesar de que Mesut lo despidiera después de esto- llevó a Florentino Pérez una oferta del Arsenal accediendo a sus demandas salariales.
Florentino, en lugar de igualar la oferta, señaló la puerta. Özil se despedía del Real Madrid después de 3 temporadas y tras consolidarse como uno de los mejores centrocampistas del mundo. Y tras la operación, pasó de ser uno de los mejores centrocampistas del mundo a ser simplemente uno de los mejor pagados de la Premier League.
El propio Mesut reconoció que el arrepentimiento llegó en el mismo momento en el que despegó el vuelo rumbo a Londres. Ni siquiera había aterrizado y ya empezaba a ser consciente de las consecuencias de su decisión. Consecuencias que se tradujeron en cifras: en 9 años, no ganó ningún título importante.
Una lástima, porque era uno de esos futbolistas tocados por una varita. Pero la avaricia siempre rompe el saco, y el alemán pasó de ser uno de los más grandes a ser uno más. Y este es precisamente el espejo en el que debe mirarse Vini antes de tomar una decisión.
En el Real Madrid lo tiene absolutamente todo: la visibilidad que aporta jugar en el club más grande del mundo, la opción constante de seguir ganando títulos, y, sobre todo, la posibilidad de pasar a la historia como uno de los mejores. Algo que, con tan solo 25 años, ya ha conseguido.
Sin embargo, si lo que quiere es convertirse en uno de los mejor pagados, el camino es más sencillo, pero mucho menos fructífero. Y basta con comparar las carreras de Özil y Modric. Una simple mala decisión puede poner fin a todo por lo que has luchado desde pequeño. Y como bien dicen en los aledaños de Chamartín… fuera del Madrid hace mucho frío.