Carlos Espí y el regreso del ‘perfil Joselu’

Son muchas las diferencias que han existido en el Real Madrid entre esta temporada y la de 2024, en el que el conjunto blanco ganó un histórico doblete y arrasó tanto en España como en Europa. La primera de ellas la conoce de sobra todo el mundo: la ausencia de Toni Kroos.

Sin embargo, pese a ser, con casi toda seguridad, el factor más relevante en lo que respecta al impacto directo al juego del conjunto blanco, no es el único. Entre otras piezas que había en esa plantilla y no ha habido en los últimos dos años, la ausencia de Joselu también ha hecho mella en el aspecto ofensivo.

Carlos Espí apunta a tener un rol clave a las órdenes de Mou

Como ocurre casi siempre con el Real Madrid, la llegada de Joselu levantó muchas risas en los rincones más antimadridistas de España. Desde los que se burlaban de que el fichaje galáctico fuese un canterano de 34 años, hasta los que aseguraban que no estaba listo para ocupar el hueco de Karim Benzema.

Las risas duraron hasta que el balón echó a rodar. Y al terminar la campaña, los 18 goles que firmó el delantero partiendo de un rol de suplente fueron suficientes como para acallar todas las críticas, incluyendo aquella histórica noche frente al Bayern. Un amor tan profundo como fugaz, pues solo duró un año.

Con su adiós, el conjunto blanco perdió todo lo que aportaba el canterano: una referencia en el área capaz de fijar a los centrales. Un aspecto del que se aprovechaba el fútbol de otras estrellas como Vini o Bellingham, que aprovechaban la presencia de Joselu para disponer de más espacios.

Pero más allá de eso, su presencia era importante por lo evidente: era una pieza capaz de desatascar partidos por sí solo gracias a unas características que nadie más tenía en la plantilla: ser un ‘9’ puro. Cuando estaba sobre el verde, todos los balones al área encontraban rematador. Y con que la mitad de ellos acabaran en gol, el saldo ya era sumamente positivo.

Todo esto es lo que le ha faltado al Real Madrid estas últimas dos temporadas… y ahora lo ha recuperado con Carlos Espí. El joven delantero ha sido una de las grandes sorpresas de una pretemporada en la que ha hecho gala de una lista interminable de virtudes.

Echando un vistazo a su planta y a una altura de 1,94 metros, se podría prejuzgar que es un delantero poco hábil. Nada más lejos de la realidad, pues en solo cuatro partidos, en los que ha marcado sus primeros dos goles con la camiseta del Real Madrid, ha hecho gala de una habilidad inusual dentro del área para alguien de su tamaño.

El ex del Levante posee un olfato de gol innato, una de esas cualidades imposibles de aprender si no has nacido con ella. No solo por su habilidad dentro del área, sino por su inteligencia para saber en todo momento cómo y dónde colocarse. Solo ese conocimiento le brinda una ventaja respecto a la zaga rival.

Sin embargo, pese a lucir muchas más virtudes de las que se presupone a un futbolista de sus características, su impacto más evidente sí tiene que ver con su condición física. A lo largo de la pretemporada, ha demostrado ser un tanque dentro del área, capaz de rematar todo lo que pase medianamente cerca de su rango.

Y este es un perfil muy importante porque es una de las claves para desatascar partidos difíciles. De esos encuentros en los que el rival se encerraba en el área y el conjunto blanco se dedicaba a colgar balones laterales sin encontrar rematador. Un problema que ya se ha terminado.

Ahora, el Real Madrid vuelve a disponer de un ‘perfil Joselu’.  Un ‘9’ clásico, ajeno a las modernidades técnicas del fútbol actual, que tiene en mente una sola labor: marcar goles. Y si su impacto tiene la mitad de relevancia de la que tuvo el de Joselu aquel 2024… el Real Madrid puede estar seguro de haber fichado una pieza clave.

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