
En poco más de dos semanas de competición oficial, han sido varias las bases que ha sentado José Mourinho sobre su nuevo Real Madrid. Más allá de la idea futbolística y de su exigencia en el vestuario, siendo estos factores que llevan definidos mucho más tiempo.
Más allá de eso, son varias las posiciones en las que, al menos por ahora, Mou parece tener definidos los roles. Y más allá de algunos jugadores que ya se consolidan en su rol de estrellas, todo parece indicar que, hasta la fecha, el técnico portugués podría haber dado con la clave en la pareja de centrales.
El tándem que asegura la zaga del Real Madrid
Algo que, a priori, no parecía sencillo, especialmente teniendo en cuenta que, sobre el papel, esta era una de las posiciones en las que Mou reclamaba refuerzos. Al no llegar, Mou parece haber evaluado entre las piezas disponibles para encontrar el que es, de momento, su tándem perfecto.
En este ámbito, los focos parecían colocarse sobre un Dean Huijsen cuya titularidad parecía prácticamente segura. No solo por la proyección del central español, sino porque Huijsen es, junto a Courtois, el único jugador de la plantilla que ha coincidido con Mou. Y las impresiones no pudieron ser mejores.
Ocurrió durante su etapa en la Roma, mucho antes de que se produjese el estallido del central en la élite del fútbol europeo. En su corta etapa bajo las órdenes de José, el central hizo gala de sus múltiples virtudes defensivas, logrando algo que muy pocos han conseguido en las últimas dos décadas: impresionar a Mou.
Entre los muchos motivos por los que pudo hacerlo, su excelente toque de balón, más propio de un centrocampista que de un central, se convirtió en el principal aspecto a desarrollar de su fútbol. Con todo ello, parecía evidente que Huijsen iba a cumplir la función de central con salida de balón en el Real Madrid de Mou.
Sin embargo, los cánones dictan que un central con buena salida de balón debe ser acompañado por un central cuyas características en el juego físico destacasen por encima de las balompédicas. Y aunque aquí el conjunto blanco tiene varias opciones, por el momento Ibrahima Konaté se ha consolidado como el central elegido por Mou.
Y lo cierto es que lo ha hecho por méritos propios, ya que en apenas dos partidos oficiales, el francés se ha convertido en un auténtico mariscal en la zaga blanca. Dos encuentros en los que ha hecho gala de unas aptitudes físicas que lo convierten en un muro prácticamente intraspasable.
Por el momento, el reciente fichaje del conjunto blanco ha hecho gala de las características que lo convirtieron en uno de los mejores centrales del mundo en el Liverpool: una imponente superioridad física, gran dominancia en el cuerpo a cuerpo y por alto, y una buena capacidad de decisiones. Factores que han sido suficientes para que el francés se consolide a las órdenes de Mou.
Cabe decir, eso sí, que, por el momento, solo Antonio Rüdiger es el otro candidato a ocupar uno de estos dos puestos, ya que Raúl Asencio y Eder Militao siguen inmersos en sus procesos de recuperación. Sin embargo, por el momento, el francés le ha ganado la partida al alemán.
Es cierto que las temporadas son muy largas, y más aún para un puesto tan exigente como el del central. Y esto hace muy probable que los cinco centrales blancos terminen teniendo gran protagonismo. Sin embargo, hasta la fecha, todo parece indicar que Mou tiene ya definida su pareja de centrales.