Tal día como hoy… Modric escribía el primer capítulo de su leyenda blanca

A lo largo del siglo XXI, el Real Madrid ha llevado a cabo decenas de fichajes. Algunos que no han cumplido las expectativas, otros que las han superado, y otros que, sin estar en ninguno de los dos grupos, han pasado con más pena que gloria en su camino por La Casa Blanca.

No son muchos los nombres que quedan grabados con letras de oro en la historia del Real Madrid. Y el de Luka Modric es, sin lugar a dudas, uno de los que aparece en lo más alto de la lista. Le recordamos porque tal día como hoy, debutó con el escudo del Real Madrid en el pecho, en el que sería el primer paso de un camino brillante.

El inicio de una historia que tuvo un comienzo dorado

Hoy se cumplen ni más ni menos que 14 años de aquel 29 de agosto de 2012 en el que el pequeño croata no solo debutaba con la camiseta del Real Madrid, sino que lo hacía en el Santiago Bernabéu. Y como si de un preludio a su brillante carrera de blanco se tratase, su primera experiencia en el conjunto blanco fue de la mano de la consecución de su primer título.

Sin embargo, es importante, antes de ir a ese punto, contextualizar el camino que pasó Luka aquel verano. Siendo una petición expresa de Mourinho, el croata mantuvo firme su decisión de jugar al Real Madrid costase lo que costase. Y desde junio, el conjunto mantuvo duros meses de negociación con Daniel Levy.

Tan dura fue aquella negociación que, por momentos, muchos llegaron a pensar que el fichaje no terminaría dándose finalmente. Sin embargo, la voluntad de Luka y del Real Madrid porque vistiera de blanco fueron mucho más grandes que la férrea defensa de Levy, y finalmente, la historia terminó con final feliz.

El anunció y su presentación se dieron el mismo 27 de agosto, solo dos días antes de que el pequeño croata debutase con la camiseta blanca. Un debut por todo lo alto: con la Supercopa de España en juego frente al Barça. Y una historia como la de Luka y el Real Madrid no podía empezar de otro modo que no fuera con un título.

En aquel encuentro, Modric entró en el minuto 83 ante la atronadora ovación de la que, sin saberlo, sería su casa durante los próximos 13 años. Una casa en la que haría historia, levantaría 6 Champions League, un Balón de Oro y, por encima de los títulos, se consolidaría como una de las mayores leyendas de la historia del club.

Más allá de los títulos, la carrera del croata se resume en resiliencia. Durante los primeros meses, fueron muchos los que pusieron en duda su fichaje. Los había que hablaban de “42 millones para tapar vergüenzas”, mientras que otros aseguraban que no cambiarían al croata por De Las Cuevas.

Modric habló donde lo hacen las estrellas, sobre el terreno de juego, y en un tiempo récord no solo consiguió convertirse en uno de los grandes ídolos del madridismo, sino que, además, convirtió en creyentes hasta a los más agnósticos. Y ese es, sin lugar a dudas, su mayor legado.

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