
Hay ocasiones en las que el fútbol es tan caprichoso que parece imposible que no esté guionizado. Porque regala historias tan difíciles de creer que obligan a uno a frotarse los ojos a la espera de una respuesta más lógica. Y la de Arda Güler y su camino hacia el Real Madrid es una de ellas.
A día de hoy sobra decir que el joven turco, con tan solo 21 años, tiene todo para convertirse en uno de los pilares del Real Madrid. Pero eso es algo de lo que ya todo el mundo es consciente. Por eso hoy vengo hablar de las casualidades, de las causalidades, y de todo lo bonito que entraña este deporte.
Un camino marcado por un ídolo… que apunta a ser superado
Un prisma bonito del que puede partir la historia de Arda Güler y su relación con el Real Madrid tiene un nombre concreto: Mesut Özil. Arda y Mesut comparten mucho más que una nacionalidad: comparten una cultura, un estilo de juego muy definido, y una forma de ver el fútbol al alcance de muy pocos.
Casi tres lustros después de su adiós al conjunto blanco, es posible que los más jóvenes no dimensionen lo que fueron aquellas 3 temporadas de Özil en el Real Madrid. Pero la realidad es que decir que Özil se convirtió en uno de los mejores centrocampistas del mundo, y en uno de los mayores productos de Europa, es quedarse corto.
El futbolista turco-alemán era uno de esos que jugaba por amor al arte, por los que valía la pena pagar una entrada. Por eso, reducir su impacto a las estadísticas no hace justicia a su fútbol. Aun así, sus números también están incluso fuera de la órbita del fútbol actual: en solo tres temporadas, repartió 80 asistencias.
Unas cifras que se encuentran muy por encima de lo que vivimos a día de hoy en el panorama futbolístico, y que parece fuera del alcance de la mayoría. Pero no de Arda. Y ahí está lo bonito del fútbol: en la única temporada en la que compartieron vestuario en el Fenerbahçe, el propio Özil habló de Güler como su relevo generacional.
No eran las palabras de cualquiera, y era solo cuestión de tiempo que ese relevo generacional llegase a La Casa Blanca. Y para rizar aún más el rizo, Arda empieza a causar furor en el fútbol mundial a las órdenes de José Mourinho, precisamente, quién sacó el mejor rendimiento de Özilen toda su carrera.
No es un secreto que la exigencia de Mou elevó el techo de Özil hasta límites insospechados. Y por lo que se ha visto en solo seis partidos de esta temporada, podría hacer lo mismo con Arda, reconvirtiendo a través del fútbol del turco los vestigios del que fue su ojito derecho en su primera etapa al frente del banquillo blanco.
Las similitudes entre Arda y Mesut eran casi interminables, pero ayer fueron un paso más allá. Enfundado en una equipación verde con el escudo del Real Madrid en el pecho, Güler marcó un golazo de falta que tocó en el palo antes de colarse en la portería del Martínez Valero.
Pero es que los más veteranos recordarán aquel 8 de diciembre de 2012 en el Estadio José Zorrilla, frente al Real Valladolid, en el que, también enfundado en una equipación verde con el escudo del Real Madrid en el pecho, Özil marcó un golazo de falta que tocó en el palo antes de colarse en la portería. Es tal la casualidad, que ya parece impensable pensar que todo esto pueda quedar reducido simplemente a eso.
Durante su corta etapa en Turquía, Güler siempre se refirió a Özil como su ídolo, y Özil siempre se refirió a Güler como su sucesor. Y conforme a lo que estamos viendo ahora sobre el terreno de juego, podemos confirmar sin temor a equivocarnos que ambos tenían razón.