
El de ayer en el Metropolitano fue tan solo uno de los últimos atropellos sufridos por el Real Madrid en LaLiga. Una competición en la que el conjunto blanco ha tenido durante los últimos años unas condiciones arbitrales muy desiguales sobre sus rivales. Y no porque el conjunto blanco lo jure, sino porque se vio ayer en el campo.
A las dos expulsiones obviadas sobre el VAR durante la primera mitad, se ha sumado en estas últimas horas una imagen que no se emitió durante la retransmisión, y que refleja una clarísima mano de Pubill que no solo no se revisó, sino que ni siquiera pudieron ver los aficionados desde sus casas.
Una desigualdad reflejada en una reveladora estadística
A pesar de lo evidente de este hecho, muchos siguen negando la evidencia. Da igual cuándo y cómo ocurra, lo importante es el color de la camiseta. Y según ellos, el penalti de Tchouaméni sobre Lino hace dos temporadas estuvo bien arbitrado. Del mismo modo que una entrada normal de Valverde a Baena fue castigada con roja sin revisión del VAR, mientras que ayer ni siquiera se revisó la salvaje falta que lesionó al uruguayo.
Tal es el discurso propagado por ciertos sectores en España que todo esto parece no importar. Cuando el Real Madrid es el afectado, las cosas se obvian. Y si bien no se puede hacer nada contra aquellos que niegan las evidencias de aquello que se puede ver, lo que sí se puede mostrar son las estadísticas que reflejan esta desigualdad.
En este sentido, existe una estadística tan inverosímil que es difícil de creer, y hace referencia a las expulsiones en enfrentamientos directos entre Real Madrid, Atleti y Barça desde 2001. Una estadística en la que, para sorpresa de nadie, el conjunto blanco es el principal perjudicado.
Y es que el balance del Real Madrid en lo relativo a esta estadística está en cero: 128 expulsiones a favor y 128 expulsiones en contra. Una cifra muy similar a la del Atleti, que con un balance de 134 expulsiones a favor y 133 en contra, tiene un saldo de una expulsión a favor.
Lo verdaderamente llamativo llega a la hora de analizar las cifras del Barça. Curiosamente, el club que estuvo 18 años pagando al vicepresidente del Comité Arbitral, posee un saldo de 69 expulsiones a favor, con un total de 172 expulsiones en contra y tan solo 103 a favor.
Donde algunos niegan la evidencia de lo que se ve, no pueden negar la evidencia de lo que queda reflejado en las actas. Y esta escalofriante diferencia es tan solo el enésimo ejemplo de la desigualdad arbitral que sufre el Real Madrid en España, algo que, sin embargo, ya se sabía.
Sin embargo, esta estadística no refleja necesariamente un trato desigual hacia el conjunto blanco, mientras que sí muestra un trato de evidente favor hacia el Barça. Algo que ha quedado demostrado con las pruebas del ‘Caso Negreira’, aunque muchos se empeñen en hacer como si eso jamás hubiera existido.
El encargado de perpetrar ayer el atropello fue Ortiz Arias. El árbitro que compadreaba al inicio de LaLiga con Lamine tras propinar un durísimo pisotón a Laporte, fue el que ayer se reía mientras Valverde recriminaba la salvaje entrada de Kang In Lee, que ni siquiera fue saldada con amarilla.
Una más, y al Real Madrid no le queda otra opción más que aguantar el chaparrón, pues el conjunto blanco es plenamente consciente de que mientras sean los árbitros españoles los que decidan su suerte sobre el terreno de juego, poco o nada se puede hacer más que intentar ganar contra arbitrajes sibilinos.