Mou encuentra el equilibrio en la medular

No ha sido sencillo, pero la victoria en el Clásico parece haber sido la prueba fehaciente de que José Mourinho ha encontrado la clave de su Real Madrid. Un Real Madrid que firmó el domingo una de las mejores actuaciones de la temporada frente a un durísimo rival. Y lo consiguió por varios motivos.

Más allá del esfuerzo colectivo, el plan táctico llevado al terreno de juego a la perfección y de una serie de magníficas actuaciones individuales y colectivas, el equilibrio en la medular abrió las puertas de la victoria a un Real Madrid que, a nivel táctico, pasó por encima del Barça en muchos tramos del partido.

La apuesta de Mou por el secreto de su primera etapa

Para ello, Mou simplemente tenía que reutilizar la fórmula de su Real Madrid original. Si bien el esquema era el mismo, durante gran parte de su primera estancia en el conjunto blanco su centro del campo fue conformado por Khedira y Xabi Alonso, o, lo que es lo mismo, el equilibrio perfecto entre calidad y trabajo.

Un plan que había probado en varias ocasiones a lo largo de esta temporada, probando a piezas como Bernardo Silva o Arda Güler en uno de los dos puestos de ese doble pivote, sin ofrecer un resultado excesivamente brillante, especialmente en el caso del turco.

Es por ello que, durante una gran parte de este primer tramo de la temporada, la pareja titular de ese doble pivote estuvo conformada por Fede Valverde y Tchouaméni. Dos piezas muy similares que ofrecían un trabajo incansable y ponían un cerrojo en la medular, pero carecían de esa salida de balón que tanto echaba en falta el equipo.

Entonces, Valverde voló a la banda, y Mou se vio obligado a probar otras cosas. Y precisamente en el Clásico apostó por esa fórmula basada en el Xabi-Khedira de su primera etapa, apostando por un Bernardo-Tchouaméni que hizo las delicias del entrenador portugués.

No solo porque ambos firmaron un partido excepcional, sino porque complementaron al otro a la perfección. A pesar del trabajo incansable de ambos, tener cerca a Tchouaméni liberó a Bernardo para poder tomar las riendas creativas del juego. Y teniendo al lado a Bernardo, Tchouaméni pudo centrarse sin ningún tipo de inconveniente en frenar las acometidas del Barça.

Un equilibrio tan perfecto como sencillo de conseguir, y es que solo había que juntar físico y creatividad para dar forma a un Real Madrid más compacto, que no perdiera importancia en la medular cuando el rival tenía el balón gracias al despliegue de Tchouaméni, y que no tenía llevar las riendas del juego gracias a Bernardo.

Con todo ello, parece que Mou por fin ha dado con la clave de su medular. Por ello, parece complejo que, de ahora en adelante, se vuelva a ver un doble pivote en el que las dos piezas destaquen únicamente por el apartado físico, del mismo modo que será complejo ver un doble pivote en el que ambas piezas destaquen por su creatividad.

Es por ello que parece complejo que se vuelva a ver una medular conformada por Valverde y Tchouaméni. Un hecho que no implica que el uruguayo vaya a quedar relegado a la banda para siempre, ya que en algunas ocasiones conformará una de las dos posiciones del doble pivote… siempre que sea compensado por un jugador creativo.

En este sentido, y descartando a un Güler que pierde gran parte de su peligro jugando en la base, las opciones de Mou en la medular son Bernardo Silva, que se ha ganado por méritos propios ese puesto, y Thiago Pitarch, que aunque aún no ha debutado a las órdenes de Mou… ya ha demostrado ser un jugador más que válido.

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