El factor común que hace brillar a Bellingham con Inglaterra… igual que en 2024

Dentro de las muchas certezas que se pueden concluir de la Copa del Mundo, hay una que resuena por encima de todas las demás: Jude Bellingham es, ha sido y seguirá siendo un jugador de clase mundial. Y aunque muchos nunca dudamos, la confirmación nunca está de más.

Han sido muchas las facetas que han destacado del juego del inglés a lo largo de sus años. Por un lado, la de esa estrella con un ángel especial al alcance de muy pocos a lo largo de la historia. Algo que demostró durante su primera temporada en el Real Madrid, y está demostrando este Mundial con los Three Lions.

Por otro lado, la de ese futbolista menos brillante pero más comprometido con su equipo, faceta que ha demostrado estas dos últimas temporadas en el Real Madrid, cuando el viento no ha soplado tan a favor. Una faceta igual de encomiable, pero que le ha permitido brillar menos.

La presencia de un ‘9’, clave para Jude

Si algo ha quedado claro en lo que respecta al inglés y sus virtudes, destaca algo evidente: Jude es un verso libre. Requiere libertad para brillar, y encorsetarlo implica matar su esencia. Es por ello que, en un esquema más posicional como interior, cumple gracias a un sacrificio al alcance de muy pocos, pero no brilla del mismo modo.

Sin embargo, existe otro factor que termina siendo clave en lo que respecta al rendimiento de Bellingham. Un factor que se puede encontrar en común entre el Real Madrid 2023/24 y la actual Inglaterra. Un factor que tiene dos nombres en común: Harry Kane y Joselu.

Ambos nombres, aparentemente tan distinto, comparten algo muy evidente en común: son dos ‘9’ puros, y cumplen esa misma función en un esquema compartido con Bellingham. Un Bellingham que es precisamente uno de los más favorecidos de la presencia de una de estas figuras.

Y es que Jude es uno de los principales beneficiados de jugar con un ‘9’ posicional, ya que es una pieza que ayuda a explotar todas sus virtudes: ¿Por qué? Porque supone para el inglés la liberación de todo el espacio que necesita en la zona de tres cuartos de campo.

Cuando en sus esquemas hay un ‘9’ que no solo vive dentro del área, sino que también fija a los centrales y los arrastra, Jude encuentra el contexto perfecto para volverse indetectable y hacer daño desde todos los frentes de ataque, incluidas las posiciones más inimaginables.

Y es que este es precisamente el factor en común que se está viendo entre el Bellingham actual y el de la temporada 2023/24. Ataca desde todos los frentes, por el centro, por las bandas y en segunda línea. Y si consiguen pararle desde un perfil, acude al otro a buscar la rendija por la que colarse.

Un hecho que sería imposible sin la presencia de un ‘9’ que le liberase todo ese espacio para poder hacer daño desde distintos frentes. Y precisamente es tan necesaria esa figura porque es la que permite a Bellingham hacer todo ello sin estar limitado a una posición concreta.

Y la realidad es que en las dos últimas temporadas, el Real Madrid no ha tenido un ‘9’ puro. Esa posición teórica la ha ocupado Kylian Mbappé, que ha encontrado la forma de marcar una cantidad asombrosa de goles, pero que no cubre las necesidades que sí cubre un ‘9’ puro.

Ahora, Bellingham brilla como siempre debió hacerlo. Y será misión de Mourinho encontrar el esquema perfecto para que Jude pueda brillar y convertirse en el planeta en torno al que brillen el resto de estrellas. Y para ello, con lo visto en el Mundial… Mou ya tiene su primera pista.

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