
Kylian Mbappé disputó ayer uno de esos partidos que ningún futbolista desea jugar en su carrera. El mundo se paró el día antes de la gran final del Mundial para poner el foco en Inglaterra y Francia, que se disputaban un tercer y cuarto puesto que es poco menos que un premio de consolación.
Pero si algo ha demostrado el francés a lo largo de su carrera es que son pocos los partidos que no disputa como si fueran una final. Y el de ayer, especialmente estando en juego el convertirse en el máximo goleador de la historia de los Mundiales. Y así quedó reflejado sobre el terreno de juego.
Un récord que puede alcanzar cifras históricas
Desde el comienzo de este Mundial, Mbappé y Leo Messi han estado en un combate marcado por el intercambio de golpes entre ambos en la carrera por ser el máximo goleador de la máxima competición intercontinental. Un combate en el que, a expensas de lo que suceda en la final, Mbappé ha pegado más fuerte.
Con su doblete ayer ante Inglaterra, que no sirvió para que Francia se llevase el bronce de Estados Unidos, Mbappé suma ya 22 goles en Mundiales, lo cual le sitúa como el máximo goleador en solitario de la historia de la Copa del Mundo. Un récord que, pase lo que pase esta noche, será muy difícil de romper.
Es importante contextualizar la brutalidad de las cifras del francés: suma 22 goles en 22 partidos mundialistas. Un promedio de un gol por partido que, como es lógico, nadie ha logrado ni siquiera acercarse a conseguir. Ni siquiera algunas de las mayores leyendas de esta competición.
Por ejemplo, compite con Messi, que suma 21 goles en su casillero, pero con una pequeña diferencia: ha disputado el doble de Mundiales que Kylian: seis del argentino por los tres del delantero del Real Madrid. Un dato muy importante a tener en cuenta.
Pero la brutalidad de sus cifras no se reduce a eso. Con los 10goles que ha marcado esta Mundial, marca ya una diferencia de 6 goles respecto a los 16 de Miroslav Klose, leyenda alemana que ostentaba el récord hasta hace poco más de un mes. Con otra pequeña diferencia: el alemán disputó 24 partidos.
Otro de los detalles brutales a tener en cuenta tiene una relación directa con la duración de los récords goleadores en Mundiales. Un dato que sirve para contextualizar aún más lo que ha logrado Mbappé. Por poner un ejemplo, el gran artillero internacional del siglo pasado, Gerd Müller, ostentó el récord goleador durante 32 años gracias a sus 14 goles.
Tuvo que llegar Ronaldo Nazario para batirlo en 2002 con solo un gol más: 15 dianas. Al brasileño, sin embargo, le duró tan solo 8 años el récord, hasta que en 2014 Klose se lo arrebató. Hasta ahora, que ha sido Kylian Mbappé el verdugo de todas estas leyendas, independientemente de que Messi pueda igualarlo o superarlo esta misma noche.
Pero aquí viene la parte más brutal de todas. No importa lo que pase esta noche, Mbappé está destinado a ostentar este récord durante muchos años. Y es que este dato adquiere una dimensión aún mayo al constatar que Mbappé ha registrado estas cifras con tan solo 27 años.
Echando unas sencillas cuentas, llegará al Mundial de 2030 con 31 años, aún en uno de los mejores momentos de su carrera, y en vista de los acontecimientos, podría también disputar el de 2035, al que llegaría con 35 años. Dos Mundiales más para seguir engordando sus cifras.
Unas cifras que, si se quedaran en lo actual, ya son prácticamente imposibles de superar. Sin embargo, teniendo en cuenta que el francés tiene aún por delante lo que se augura como una larga carrera, da incluso vértigo pensar dónde puede poner el listón.
Un listón que, sobre seguro, se convertirá en uno de los récords más difíciles de superar de la historia del deporte.