
De entre todos los momentos que componen fragmento a fragmento la historia del Real Madrid, las despedidas representan una de las partes más agridulces. Agrias por lo triste que es siempre un adiós, pero dulce porque, por otro lado, cuanto más triste es la despedida, más grande es el legado de quien se marcha.
Y justo hoy se cumplen 16 años de una de esas despedidas que cambiaron la historia del club: la de Raúl González. Un adiós no tan doloroso en lo deportivo, ya que el ‘7’ había ganado todo lo que había por ganar, pero sí en lo representativo a la figura que decía adiós al Real Madrid aquel 26 de julio de 2010.
Un adiós que marcó un antes y un después, especialmente para una generación entera de madridistas que no había conocido hasta entonces el blanco de la camiseta del Real Madrid sin que Raúl portase el brazalete. Pero como hemos visto otras veces a lo largo de la historia, el final solo es una parte más del camino.
16 años del adiós del gran ‘7’
Como si de algo poético se tratase, el adiós de Raúl tiene una relación directa con el madridismo que acaba de echar a andar este mismo verano, pues la llegada de José Mourinho al banquillo blanco fue un factor determinante en lo que respecta al adiós de Raúl.
Un equipo que pedía a gritos un cambio generacional, y que, en una plantilla plagada de estrellas y talento mucho más joven en la parcela ofensiva, como eran los casos de Benzema o Higuaín, el papel del capitán parecía quedar relegado a un segundo plano.
A sabiendas de ello, el ‘7’ optó por dar un paso a un lado y dejar que fueran las nuevas generaciones las que continuasen un camino que él había labrado durante 16 años, desde aquel 29 de octubre de 1994 en el que la Romareda vio nacer al niño que se convertiría en leyenda.
Un adiós que no supuso el final de una carrera a la que aún le quedaban algunos coletazos de talento por regalar. Y lo hizo en Alemania, optando por su primera aventura lejos de casa a los 33 años. Algo tan poco habitual como su rendimiento en un Schalke 04 a cuya afición encandiló en solo dos temporadas, hasta el punto de que el club optó por retirar su dorsal de manera temporal en su honor.
Su despedida aquel 26 de julio de 2010 no fue, con casi toda seguridad, lo que nadie habría imaginado, ya que lo hizo en una sala de prensa, y no frente a un Santiago Bernabéu al que dio tantas noches de gloria. Pero como ocurre casi siempre, el tiempo pone absolutamente todo en su lugar.
Por ello, tres veranos después, en agosto de 2013, Raúl sí tuvo ese homenaje frente a su público en un estadio abarrotado que coreaba por última vez su nombre. Una noche en la que, además, como si de algo simbólico se tratase, hizo el traspaso de poderes a un Cristiano Ronaldo que ya lucía el ‘7’, pero aquella noche, lo recibió de las propias manos del ‘7’ original. Y lo que pasó después de aquello… ya lo sabemos todo.