Las 48 horas que han cambiado radicalmente el mercado del Real Madrid

En un mercado de fichajes en el que hace tan solo una semana todo parecían certezas para el Real Madrid, toda esa hoja de ruta saltó por los aires de un momento a otro. Un movimiento perfectamente orquestado con el que el conjunto blanco se ha movido de forma muy inteligente sobre el tablero.

Hace escasos días, la premisa parecía clara: Olise o nadie. Con el francés en posición de decidir si buscar una salida del Bayern de Múnich o no este mismo verano, el Real Madrid trabajaba en la sombra, y ha dado un golpe de poder en el mercado europeo que ha dejado boquiabiertos a sus rivales.

Un fin de semana de locura que cambia por completo el mercado

La única realidad que se ha mantenido respecto a la primera hoja de ruta son los más de 200 millones de euros de los que dispone el conjunto blanco para seguir moviéndose en el mercado. Y ante la creciente demanda financiera del Bayern por Olise… en el Real Madrid surgió la gran pregunta: ¿Y si invertimos esa cantidad en realizar más de un fichaje?

Dicho y hecho. Mientras que todo el mundo hablaba de la inminente decisión de Olise, Juni Calafat ya había apostado por su caballo ganador. Un caballo que, también hasta hace escasos días, todos daban por hecho que iría al PSG. Y el viernes por la noche estalló la bomba: el Real Madrid se movía veloz por Diomande.

Una operación que guarda muchas similitudes con la de Marc Cucurella, no solo por robárselo a un gran rival que estaba haciendo todo lo posible por cerrar la operación, sino por el aspecto relámpago de la misma. En apenas 48 horas, el conjunto blanco se adelantó a todos los demás para cerrar de una vez por todas el fichaje galáctico que buscaba Florentino Pérez.

Una decisión lógica, no solo por la dificultad que entrañaba la operación de Olise, sino que, con este movimiento, el club pretende imitar precisamente el movimiento del Bayern con el francés: hacer una gran inversión en talento joven antes de que otro grande lo haga. Y ese es el primer fin del fichaje de un Diomande que apunta a ser la gran bomba del mercado.

Ahora bien, existe otra gran diferencia respecto a la primera hoja de ruta. El costamarfileño costará poco más de 100 millones de euros, frente a los más de 222 millones que reclamaría el Bayern por Olise. En este sentido, las matemáticas son sencillas: el Real Madrid tiene liquidez para firmar otro gran fichaje.

Este es, precisamente, el segundo efecto colateral de esta situación. Si bien antes era Olise o nadie, y en el conjunto blanco todos parecían satisfechos con la confección del centro del campo, ahora la intención es poner la guinda del mercado con el fichaje de un gran centrocampista. Una pieza que apunta a ser Rodri.

Un muy buen hacer en un mercado en el que es complejo mantener un secreto, y que ha permitido al Real Madrid utilizar el posible fichaje de Olise como cortina de humo, para invertir esa misma cantidad en un galáctico y en un centrocampista de lujo. Un plan perfecto que apunta a ser el gran bombazo del mercado.

En lo relativo a Diomande, aún faltan flecos para que sea oficial, pero se espera que el jugador pase el reconocimiento médico en las próximas horas. No tan cerca está el fichaje de Rodri, pero ahora que el conjunto blanco se ha decidido, todo parece indicar que la voluntad del jugador para vestir de blanco es total.

Un movimiento inteligentísimo con el que el conjunto blanco ha dado un enorme revés al mercado de fichajes, y con el que ha cambiado el fichaje de un galáctico histórico, por los fichajes de un galáctico y la pieza que faltaba en la medular. Si todo llega a buen puerto, estamos hablando del mejor mercado de fichajes desde, probablemente, 2009.

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