
Todo aquel que haya seguido de forma asidua el fútbol durante las últimas temporadas, habrá escuchado los comentarios de Jorge Valdano en infinidad de ocasiones. Es bien sabido por todos que el argentino cuenta con un interminable catálogo de metáforas, pero, tal vez, una de mis favoritas, sea aquella de “ahora los pájaros disparan a las escopetas”.
Una frase para describir algo inusual, atípico y, sobre todo, que no tiene ningún tipo de sentido. Algo que sucede de forma habitual en los terrenos de juego, pero que también puede ocurrir fuera de ellos. Y el surrealista comunicado del PSG respecto a Diomande es la verdadera prueba de ello.
El PSG se dispara al pie con un comunicado difícil de creer
Todo el mundo sabe que el PSG estaba como loco por fichar a Diomande. De hecho, hubo un momento en el que muchos llegaron a dar por hecho el traspaso. Del mismo modo, todo el mundo sabe que el Real Madrid ha adelantado al PSG por la derecha y le ha robado el fichaje de la joya costamarfileña.
Hasta aquí, todo bien. Dos equipos pujan por un mismo futbolista y es el propio futbolista el que decide dónde quiere jugar. Algo que ha pasado desde que el fútbol es fútbol, y que ya ocurrió el pasado verano con Franco Mastantuono con los mismos protagonistas.
Así es el fútbol, para que uno gane, otro tiene que perder. Pero el PSG no es de los que acepta la derrota, como ya quedó demostrado en 2022 y 2024 con Kylian Mbappé. Y como esos niños ricos que no acepta un no por respuesta, en lugar de asumir que el escudo del Real Madrid tiene un peso que no se compra con billetes, prefiere optar por la vía más surrealista.
Y ante las noticias del rechazo de Diomande, el conjunto parisino lanzó un comunicado difícil de creer especialmente viniendo de donde viene. A grandes rasgos, comunica lo siguiente: “La cantidad exigida por el traspaso, así como las pretensiones salariales, eran totalmente desproporcionadas y de tal naturaleza que habrían desequilibrado el mercado. El PSG no se apartará de sus principios de gestión financiera rigurosa y de equilibrio de la plantilla”.
Es la gran sorpresa de 2026: el PSG pretende dar lecciones de Fair Play Financiero. El mismo club que fue multado en 2022 por la UEFA por incumplir este Fair Play Financiero con una cantidad de 65 millones de euros. Multa que, finalmente, ya sea por méritos deportivos o por el papel de Al-Khelaïfi en la ECA, han terminado eludiendo.
Pero vayamos a la base de todo. El hecho de que, por ejemplo, el Manchester City haya invertido 135 millones de euros en Elliot Anderson, un jugador con un potencial sin parangón, pero que, al fin y al cabo, ha demostrado poco vistiendo los colores del Nottinham Forest, tiene su raíz en un problema que arrancó en 2017.
Más de 2.000 millones invertidos en una década
Un verano en el que el PSG pagó los 222 millones de euros de la cláusula de Neymar como si fuera una operación completamente normal. Y que, para complementar, también hizo una triquiñuela para que el Mónaco accediera a la cesión de un Kylian Mbappé por quien el verano siguiente pagarían otros 180 millones de euros. Otro buen truco para evitar el Fair Play Financiero.
Pero el hacer y deshacer del PSG no acaba ahí. En 2023, invirtió 255 millones de euros entre Dembélé, Gonçalo Ramos, Kolo Muani y Barcolá. Todo ello, en un mismo mercado de fichajes. Salvo Dembélé, ninguno de los demás cumplió con el papel esperado, y el PSG no pudo ganar la Champions.
Al verano siguiente, vuelta a empezar: invirtieron 130 millones entre Kvaratskhelia y Doué. En dos veranos, 385 millones de euros solo en delanteros. Estas dos piezas sí funcionaron mejor que las anteriores, y, por fin, tras una década en la que el club francés ha invertido más de 2.000 millones de euros, levantaron la Champions League.
Sin embargo, después de esa década de movimientos que han dinamitado por completo el mercado de fichajes, ahora es el propio PSG el que se permite a sí mismo el lujo de dar lecciones sobre Fair Play Financiero a los demás. Una decisión que llega tras una inversión faraónica procedente de Qatar, con una multa por incumplimiento del Fair Play Financiero de por medio.
Volviendo al refranero español, hay otro que me gusta mucho: “Consejos vendo y para mí no tengo”. Y el PSG hace gala de esto a la perfección. En lugar de asumir que un club como el Real Madrid siempre será más atractivo que una enorme lluvia de millones, han optado por no asumir el rechazo de la forma más ridícula. Por eso, por muchas Champions que ganen, siempre estarán a años luz de un club como el Real Madrid.