Tal día como hoy… La exhibición blanca que amargó el centenario del A.C. Milan

Es difícil encontrar en pleno verano una fecha para la historia más allá de algún gran fichaje. Y es que los partidos de pretemporada no suelen dejar momentos para el recuerdo, pero en el fútbol, igual que en la vida, siempre hay excepciones. Y el 1 de agosto es una de esas fechas grabadas a fuego en la memoria del madridismo.

Concretamente, hoy se cumplen 26 años de una noche en la que el Real Madrid amargó al A.C. Milan uno de los días más importantes de su historia. El gigante italiano lo tenía todo preparado para celebrar delante de su afición el centenario del club frente a un gigante como el Real Madrid.

El día que el Real Madrid aguó la fiesta al Milán… y nació una estrella

Lo que no imaginaba la afición italiana es que, en su cumpleaños número 100, no tendrían nada que celebrar, en una fecha que pasaría a los anales de la histria del Real Madrid como Sansirazo. Y más allá de eso, tuvo un gran impacto en la carrera de un jugador que haría historia de blanco: José María Gutiérrez, Guti’.

Aquel 1 de agosto del año 2000 nadie en Italia imaginaba lo que estaba por venir. No solo teniendo en cuenta lo que se celebraba, sino también por el hecho de que mientras que los rossoneri salían con piezas del caliubre de Maldini, Shevchenko o Albertini entre muchos otros, el conjunto blanco lo hacía plagado de suplentes y canteranos.

El motivo era evidente: era el A.C. Milan el que tenía motivos para celebrar, y el Real Madrid, que venía de ganar la octava a las órdenes de Vicente del Bosque, prefirió dar descanso a sus grandes estrellas y apostar por una nómina de actores secundarios en uno de los escenarios más importantes de Europa.

Unos jóvenes prácticamente desconocidos en la élite que estaban listos para dar un gran golpe sobre la mesa. Y vaya si lo hicieron: el Real Madrid amargó la celebración al A.C. Milán ganando por 1-5 en la celebración de su centenario, poniendo en valor el papel de la cantera blanca.

Una cantera que fue absoluta protagonista del encuentro, pues marcaron en la cita Morientes, Eto’o, Alberto Rivera y, por encima de todo, un doblete de Guti que marcaría un antes y un después en su carrera en el Real Madrid, firmando una exhibición que pocos aficionados rossoneri pudieron olvidar.

Todo parecía predestinado a ocurrir así: ante la falta de las grandes figuras, Guti lució el brazalete de capitán del Real Madrid en un escenario como ese. Y no solo no le pesó, sino que le insufló la suficiente moral como para firmar un partido a la altura de muy pocos jugadores por aquel entonces.

Para más inri, en el palco, ya como futbolista rossoneri, disfrutaba del partido un Fernando Redondo que acababa de abandonar el conjunto blanco hace escasas semanas. Una venta que muchos aseguraba que dejaba un vacío imposible de llenar en La Casa Blanca. Pero allí estaba un canterano de solo 24 años para demostrar cuán equivocada estaba esa afirmación.

Un nuevo golpe sobre la mesa del Real Madrid, que dejó a un lado su ya de por sí amplísimo abanico de estrellas para dar protagonismo a una cantera que también reinaba con puño de hierro en Europa.

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