El guardián silencioso se acerca a una década de blanco

Aunque pueda parecer mentira, esta temporada que arranca será la novena de Andriy Lunin en el Real Madrid.  Sin contar las cesiones al Real Valladolid y al Real Oviedo, el ucraniano ha sido el meta suplemente de Thibaut Courtois, y ha ofrecido al conjunto blanco un recambio de garantías siempre que se ha puesto bajo los palos.

A la espera de la incorporación del belga a los entrenamientos, el ucraniano se ha hecho dueño y señor de la portería blanca durante esta primera fase delnuevo Real Madrid de José Mourinho. Ayer, frente a la Fiorentina, fue el guardameta titular, y apunta a una nueva temporada alternando suplencias y titularidades… pero siempre al pie del cañón.

Un año más del recambio más fiable de Europa

Sin embargo, para hablar de Lunin, es imprescindible contextualizar con la figura de Courtois. A sus 34 años, el belga sigue siendo el mejor portero del mundo, así como una garantía infalible bajo los palos para el conjunto blanco. Sin embargo, las últimas temporadas las lesiones han sido su gran rival.

No solo por lo ocurrido en la temporada 2023/24, en la que Courtois encadenó dos gravísimas lesiones de rodilla que le dejaron fuera de combate durante prácticamente la totalidad de la temporada. Una temporada en la que Lunin tomó el relevo… y el Real Madrid acabó ganando Liga y Champions.

Más allá de eso, en estas dos temporadas recientes, las lesiones musculares han sido un problema menor para Courtois, pero que, del mismo modo, han obligado a Lunin a estar al pie del cañón siempre que la situación lo ha requerido. Y lo cierto es que, a pesar de su papel secundario, Lunin ha cumplido con creces.

Una cosa es clara: el presente de la portería del Real Madrid está cubierto. Tanto por un Courtois que a sus 34 años sigue a un nivel excelso, como por un Lunin que ha demostrado en repetidas ocasiones una enorme capacidad para ocupar el puesto dejado por Courtois.

Ahora, pensando a futuro, el conjunto blanco tiene un dilema en la portería. Lo cierto es que Thibaut quiere llegar, como mínimo, al Mundial de 2030, lo cual brindaría al conjunto blanco 4 años más del meta belga. A partir de entonces, el Real Madrid tiene que plantearse diversos escenarios.

Dure estas cuatro temporadas, algo menos o algo más, parece difícil que Lunin no sea el sucesor natural de Courtois bajo los palos blancos.  Pero hay una realidad que es incuestionable, y es que, si el belga aguanta hasta 2030, Lunin tomaría su relevo a los 31 años.

Una opción que, sin embargo, no parece importarle. Ya tuvo la oportunidad de salir en el verano de 2024 cuando recibió varias ofertas de Inglaterra tras firmar una gran temporada como titular y volver a la suplencia con el retorno de Courtois. Sin embargo, en lugar de salir, optó por renovar su contrato.

Este año, a pesar de seguir con el cartel de suplente sobre su espalda, el meta ucraniano vuelve a arrancar la temporada como titular. Ya se verá lo que sucede cuando regrese Courtois, pero si algo queda claro un año más, es que en La Casa Blanca hay Lunin para rato.

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