
De entre todos los fichajes que el Real Madrid ha llevado a cabo en este mercado de verano, el de Ibrahima Konaté ha sido, posiblemente, el que menos expectación ha generado entre la afición blanca. No porque no hiciese falta, sino por la ausencia de precedentes.
Una falta de ilusión por la que puede haber motivos. Es cierto que el francés no ha firmado su mejor temporada con el Liverpool. Un hecho que le ha llevado a tener un papel prácticamente residual en el Mundial, pese a ser indiscutible en la zaga francesa hace solo un año.
Konaté apunta a ser una de las grandes sorpresas del mercado
Es por ello que su fichaje no fue el más celebrado por la afición. De hecho, muchos llegaron incluso a asegurar que se trataba de una pieza innecesaria, asegurando que era mejor invertir en el fichaje de un central con un mejor recorrido reciente en Europa. Una situación que va cambiando poco a poco.
Y es que ayer mismo, Konaté presentó sus credenciales frente al Schalke. En tan solo 45 minutos, el francés dio una exhibición en lo que respecta a cómo debe jugar un central: ganó el 100% de los duelos, firmó 2 recuperaciones, y acertó el 100% de los pases largos. Un clínic para cualquier central.
Una actuación de solo tres cuartos de hora que sirvió para que los que no estaban convencidos, empiecen a pensar que Konaté empieza a postularse como un indiscutible en el centro de la zaga. Y es que para comprender su situación esta última temporada, es necesario conocer todos los detalles.
Más allá de lo deportivo, el último año fue uno de los más duros de Konaté a nivel personal. En un lapso de solo 6 meses, perdió a Diogo Jota y a su padre. El portugués, tristemente fallecido, era una de las personas más cercanas a Konaté en el vestuario red. Y la pérdida de su padre en enero fue otro durísimo golpe del que no se pudo levantar.
Todo ello conllevó una evidente caída anímica que se trasladó al terreno de juego. Durante la pasada temporada, el central galo no fue ni siquiera una sombra de lo que fue temporadas anteriores. Pero su fe y su disposición a seguir adelante lo han llevado a buscar consolidarse como una pieza imprescindible para el Real Madrid.
Para continuar el contexto, es importante recalcar que Konaté fue uno de los mejores centrales de la Premier League en 2024 y 2025. Y aunque su rendimiento fuese de más a menos durante los últimos años, al tratarse de un fichaje a coste cero, se trata de una operación de riesgo bajísmo para el Real Madrid.
En caso de no recuperar ese nivel, el conjunto blanco no ha invertido una millonada en su traspaso. Sin embargo, esto no es algo que se valore en La Casa Blanca. José Mourinho es consciente de que tiene el potencial para ser uno de los mejores del mundo en su posición, y eso es precisamente en lo que tratará de volver a convertirlo, ahora con el escudo del Real Madrid en el pecho.