Las bases del Real Madrid 2.0 de Mourinho

José Mourinho parece dispuesto a cambiar la que ha sido la tónica dominante a lo largo de las dos últimas temporadas en el Real Madrid. Aún es muy pronto para sacar conclusiones, pero la realidad es que el entrenador, que ha sido presentado hoy de manera oficial en esta segunda etapa de blanca, tiene claras sus bases.

Unas bases que van desde lo que se ha podido ver sobre el césped en estos cuatro partidos de pretemporada, hasta el cambio de algunos hábitos que dejan claro que Mourinho no está de paso en esta segunda etapa en el Real Madrid. Y estas son algunas de las bases de su Real Madrid.

Un equipo más vertical que no negocia los esfuerzos

De lo que se ha podido atisbar sobre el césped, destaca, en primer lugar, un equipo que apuesta por una presión altísima con la que intenta asfixiar al conjunto rival. Algo que ha quedado claro en todos y cada uno de los partidos, y que se ejemplificó a la perfección en el primer gol del partido frente al Schalke 04.

Una presión que, como era de esperar en la pretemporada, se ha hecho de mantera muy efectiva mientras las piernas han aguantado. El conjunto blanco bajó el rendimiento en casi todas las segundas mitades de sus encuentros, debido, principalmente, a un cansancio lógico en jugadores que aún no cuentan con el suficiente rodaje.

Esto no preocupa por el momento al técnico luso, que cuenta con una premisa clara: los esfuerzos no se negocian. No importa si es en fase defensiva u ofensiva, y tampoco importa si la posición del jugador es de centrocampista o de delantero. En el nuevo Real Madrid de Mou, todos presionan y todos defienden por igual.

Un hecho que se ejemplificó precisamente en ese encuentro frente al Schalke 04, en un momento muy concreto: tras perder un balón, Vini protagonizó una carrera de 50 metros hacia atrás para ayudar a Carreras en la recuperación del mismo. Y fue el propio brasileño el que terminó ganando el esférico. Eso es lo que quiere Mou de sus futbolistas.

Y es que el portugués entiende que uno de los grandes defectos del Real Madrid estas dos últimas temporadas es que ha sido un equipo que ha apostado por las individualidades en lugar del colectivo. Pero es que a su juicio, para que las individualidades puedan traducirse en títulos, primero es indispensable jugar como un equipo.

Las medidas de Mou fuera del campo

Sin embargo, para que el equipo empiece a funcionar de manera coral, es imprescindible que las conexiones empiecen fuera del terreno de juego. Por ello, una de las primeras medidas de Mou consistió en hacer piña: los jugadores desayunan y comen en Valdebebas juntos todos los días.

Esto tiene el objetivo de que todos ellos empiecen a funcionar en común, y no lo hagan cada uno a su manera. El objetivo de esto es claro: crear un núcleo duro e indestructible, pues el luso tiene claro que hay calidad de sobra en su plantilla, solo falta cohesión para que las virtudes individuales comiencen a lucir.

Del mismo modo, la disciplina es otro de los aspectos indispensables en su nuevo Real Madrid. No es ninguna sorpresa, porque ya lo fue en su primera etapa, pero la realidad es que en el Real Madrid de Mourinho no se permitirá ninguna insubordinación, tal y como tampoco lo permitió en su primera etapa.

Algo que se ha podido ver con una de las primeras normas impuestas por el luso: el jugador que no llegue una hora antes del entrenamiento a Valdebebas, no se ejercitará con el grupo, sino que lo hará en el gimnasio. Una medida que demuestra que en un Real Madrid repleto de estrellas, él es el capitán.

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