
Jude Victor William Bellingham. Ese es el nombre propio de la tarde de hoy en el Bernabéu. En un partido en el que el Real Madrid ha vuelto a dar una exhibición ante los suyos, el inglés ha vuelto a demostrar cuál es el motivo por el que José Mourinho confía en él como un líder dentro y fuera del campo.
No han sido pocos los que, durante las últimas dos temporadas han asegurado que lo de Jude en la primera temporada fue un espejismo. Lo que se conoce comúnmente como one season wonder. Tres partidos a las órdenes de Mou han bastado para dar a entender lo que siempre ha sido una obviedad: el Real Madrid tiene en Bellingham a uno de los mejores jugadores del mundo.
Un inicio esplendoroso que ilusiona al madridismo
Tan obvio es eso como que el fútbol no se puede explicar a través de simples estadísticas. Sin embargo, con ellas en la mano, también se refleja lo que el inglés le ofrece al Real Madrid: 2 goles y 2 asistencias en 3 partidos, que se dice pronto, marcan el arranque de temporada de Jude.
Un arranque que, si bien no alcanza el esplendor de esa temporada 2023/24 que demostró que el inglés había caído de pie en el Bernabéu, sí se acercan mucho. En aquel inicio de temporada, un joven Bellingham de tan solo 20 años firmaba un arranque liguero de 4 goles y 1 asistencia en aquel inicio.
Cinco aportaciones de gol hace tres años, cuatro este. Pero reducir la importancia de Jude a las estadísticas sería injusto con lo que ofrece el conjunto inglés al Real Madrid sobre el verde. No solo porque se haya consolidado como el líder indiscutible del Real Madrid de Mou, sino por todo lo que es capaz de brindar a sus compañeros.
El inglés es la piedra angular del proyecto, y así se refleja sobre el verde: es el primero en presionar, el primero en defender hacia atrás, y el primero en lanzar los contragolpes. Una omnipresencia que lo hace aparecer en todos y cada uno de los espacios del terreno de juego.
Precisamente hablando del terreno, esa sería una buena forma de definir el impacto de Bellingham en el juego: todoterreno. No es habitual ver que el futbolista que más contribuciones ofensivas tenga en un equipo, sea a su misma vez uno de los que más kilómetros recorre.
Y es que esa es precisamente la gran virtud de Jude: la combinación entre esfuerzo y sacrificio. En la zona de tres cuartos es, sin lugar a dudas, uno de los jugadores más decisivos del mundo. Así lo demuestran sus estadísticas y el 95% de acierto en el pase firmado hoy, más propio de un perfil como Kroos que de un 10.
Pero más allá de eso, Jude es de los que no negocian ningún esfuerzo. A la hora de presionar y de recular, siempre es el inglés quien lleva la voz cantante, ahora aprovechándose de la libertad que le brinda el rol impuesto por Mou, que le permite ser un verso libre en el campo.
Y tal vez esa sea la clave que defina a la perfección el rol de Bellingham: la libertad. Encasillarlo a un rol concreto maximiza su rendimiento en esa posición, pero implica para el equipo perder el resto de sus virtudes en otros ámbitos del juego. Y con un talento así, esa no es una opción viable.
Ese es precisamente el punto en común entre el inicio de este Bellingham y el de la temporada 2023/24. Ambos arranques estuvieron marcados por una libertad absoluta sobre el verde, que le permite ser el primero en atacar, pero también en defender y presionar. Y su rendimiento en estos primeros tres partidos demuestran que es el rol correcto para él.