
Ya es una realidad: el Real Madrid ha fichado a Sergio Martínez. Asimismo lo ha hecho oficial el Racing de Santander a través de sus redes sociales, en el que ha informado del abono de la cláusula del joven futbolista por parte del Real Madrid, en una operación cifrada en 3 millones de euros.
Un movimiento que encaja a la perfección con la política de búsqueda de talento joven por parte del conjunto blanco, y que lleva a las filas de sus categorías inferiores a uno de los grandes talentos jóvenes del fútbol español. Sin embargo, la operación deja algunas incógnitas.
Alguna de ellas sobrevuela tanto a la afición del Real Madrid como a la del Racing: ¿Por qué no dejarlo cedido en Primera División en lugar de devolverlo a Primera Federación? Un asunto que ha sido debatido enormemente a lo largo de las últimas horas, pero que, en realidad, tiene una respuesta muy sencilla relacionada con el reglamento.
¿Por qué Sergio Martínez irá directo al filial del Real Madrid?
Esta posibilidad ha sido planteada a lo largo de las negociaciones, pero la realidad es que es la propia normativa del fútbol español la que impide esta posibilidad, tal y como indica el reglamento de la RFEF: “Los/as futbolistas cuya licencia se cancele, no podrán, en el transcurso de la misma temporada, obtener licencia en el mismo equipo del club al que ya estuvieron vinculados”.
Pero, ¿por qué en otras ocasiones sí se ha dado esta posibilidad? El punto en torno al que radica toda esta regla es que el fichaje se acomete a través del pago de la cláusula y no de una negociación con el Racing. Si esta operación se hubiera acometido a través de un traspaso, ambos clubes sí podrían haber negociado la cesión de Sergio un año más en el Racing.
Sin embargo, al darse la operación a través del pago de la cláusula de rescisión, el Racing pierde automáticamente la licencia federativa del futbolista. Y en este punto, tal y como indica el propio reglamento del fútbol español, el propio futbolista no puede volver a ser inscrito en su club de origen durante esa temporada.
Una regla que pone fin a las elucubraciones de todos aquellos que aseguran que el Real Madrid ha buscado perjudicar al Racing en la operación. El conjunto blanco, al no alcanzar un acuerdo fuera de la cláusula con el conjunto de Santander, y acometer el pago de la cláusula, solo puede adherirse a la normativa vigente.
Desde el mismo momento en el que el Real Madrid abona en la sede de LaLiga los 3 millones de euros, el Racing pierde la licencia federativa del futbolista. Y tras esta pérdida, el conjunto de Santander no puede recuperarla, al menos, durante esta temporada completa.
El futbolista sí podría, eso sí, ir cedido a cualquier otro club. Sin embargo, teniendo en cuenta que restan apenas unas horas de mercado, y que no hay tiempo para llevar a cabo el papeleo de la operación pertinente, esta se antoja como una opción inviable a estas alturas de agosto.
Además de ello, el Real Madrid quiere controlar el desarrollo de la joven perla cántabra, y, en este sentido, no hay mejor forma de hacerlo que viéndolo desarrollarse en el conjunto blanco. Y es que a pesar de que tendrá ficha con el filial, desarrollará gran parte de los entrenamientos con el primer equipo.
Un fichaje de ultimísima hora que, a pesar de no venir con el cartel de estrella, sí supone un fichaje emocionante de cara al futuro, especialmente teniendo en cuenta dos aspectos clave: en primer lugar, las necesidades del conjunto blanco en su demarcación y, en segundo, el talento mostrado por el que ha peleado media Europa.