
Las últimas 72 horas del mercado del Real Madrid han estado marcadas por un frenetismo absoluto. Un frenetismo en el que el conjunto blanco ha dado un golpe sobre la mesa a nivel europeo tras adelantarse a todos en el fichaje de Yan Diomande, y ha comprendido que Rodri es la pieza que le falta al puzzle de Mou.
El primero ya está prácticamente cerrado a falta de flecos, mientras que en lo relativo al segundo, el club ya está en conversaciones con el Manchester City. Sin embargo, como ocurre todos los veranos, antes de entrar es importante dejar salir, y son cuatro los nombres que ahora mismo protagonizan la operación salida de La Casa Blanca.
Cuatro situaciones muy distintas
De confirmarse los fichajes de Rodri y Diomande, serían un total de seis fichajes los que habría cerrado el Real Madrid este verano. Frente a ello, por el momento solo se han dado cuatro salidas: Carvajal, Alaba, Ceballos y Fran García. Una escasez que está provocando un overbooking en la plantilla que incita a más ventas.
Y en esta operación salida, teniendo en cuenta los dos nombres que podrían estar por llegar, hay dos que parecen evidentes. La primera de ellas es la de Franco Mastantuono, una salida prácticamente obligada no solo por un número de fichas, sino porque ocupa la posición de la que viene Diomande a hacerse dueño.
El rendimiento del argentino no ha sido el esperado durante su primer año en La Casa Blanca, motivo por el que en el Real Madrid están en busca de un Erasmus que lo curta en el fútbol europeo, a la espera de que vuelva siendo otro futbolista. Una salida en la que, eso sí, se plantea única y exclusivamente una cesión sin opción de compra.
Muy distinta es la situación de un Eduardo Camavinga que tiene todas las papeletas para salir. En primer lugar, por la posible llegada de Rodri. En segundo lugar, porque José Mourinho ya le ha comunicado que no cuenta con él. Esto le deja sin ningún tipo de espacio en la plantilla, a pesar de que el jugador ha recalcado por activa y por pasiva que no pretende salir.
Estas son las dos salidas que serían prácticamente obligatorias tal cual se plantea el mercado del Real Madrid. Pero no son las únicas. Un caso más controvertido es el de Gonzalo García. En esta ocasión se dan tres variantes. Y la primera podría ser la clave de todas las demás: Mourinho quiere contar con él a toda costa, considerando que es vital un ‘9’ de sus características en cualquier plantilla.
Por otro lado, al jugador le gustaría triunfar de blanco, pero es consciente de que no disfrutará de todos los minutos que necesitaría para asentarse en la élite. Y a su vez, ahora Arbeloa llama a su puerta desde su Fulham, asegurándole un papel clave en la Premier, y poniendo sobre la mesa del Real Madrid cerca de 30 millones de euros. Una salida que es la más imprevisible de todas.
Por último, hay un nombre que podría seguir agitando el árbol de los fichajes. Se trata el de Raúl Asencio, un central que, del mismo modo que ocurre con Camavinga, no cuenta para Mourinho. Y así se lo ha hecho saber en sus primeras sesiones de entrenamiento al frente del Real Madrid.
Sin embargo, al igual Camavinga, el central no tiene ninguna intención de salir, lo cual cierra por completo la puerta al posible fichaje de otro defensa central. En caso de salir, son varios los nombres que suenan, pero en los últimos días, Aymeric Laporte es uno de los que ha sonado con más fuerza en las oficinas de Valdebebas.