La debilidad de Mourinho que apunta a convertirse en una pieza clave

La llegada de José Mourinho al Real Madrid apunta a ser un terremoto que puede cambiarlo todo. No solo porque el conjunto blanco haya otorgado al luso plenos poderes en la planificación del equipo, sino por el espíritu que puede instaurar en la plantilla blanca. Algo que ya hizo entre 2010 y 2013.

Que se avecina una revolución a nivel global en el Real Madrid es algo que todo el mundo se espera. Sin embargo, a título individual, la situación de muchos jugadores puede cambiar. Y el caso de Dean Huijsen es uno de los más evidentes.

Mou y una relación especial que puede convertir a Huijsen en intocable

Y es que, paradójicamente, junto a Thibaut Courtois, que coincidió con Mou en el Chelsea, Huijsen es, a pesar de ser uno de los futbolistas más jóvenes de la plantilla, el único que puede presumir de haber trabajado previamente con Mourinho. De hecho, Mourinho pidió su fichaje expresamente a la Roma, donde coincidieron durante solo cinco meses.

Sin embargo, a pesar de lo fugaz del encuentro, fue una unión que quedó marcada para ambos. Mourinho vio en el central español un potencial inusitado para alguien de su edad. Y en tan solo cinco meses, Huijsen hizo méritos para que el Bournemouth pusiera por una joven promesa 18 millones de euros por la promesa de la Juve.

Lo que ocurrió en tan solo una temporada, ya lo sabe todo el mundo: Huijsen se consolidó como uno de los mejores centrales de la Premier League, y esto llevó al Real Madrid a no titubear a la hora de poner sobre la mesa el importe íntegro de su cláusula de rescisión: 62 millones de euros.

De este modo, Dean se convirtió en el fichaje de un defensa más caro de la historia del Real Madrid. Una losa que puede haberle pesado en algunos momentos, pues no ha llegado a demostrar esa dominancia –con y sin balón- de la que sí hizo gala en el fútbol inglés.

Ahora, tras un año complicado, vuelve a encontrarse con una de las primeras personas que creyó en él. Ahora, en un escaparate muy distinto, formando ambos parte del mejor club del mundo. Con el nivel y la exigencia que ello conlleva.

En su día, Mou habló de Huijsen como “uno de los proyectos de más calidad en el fútbol europeo”. Ahora, dos años después de aquello, Mou y Huijsen se reencuentran. Y una de las principales labores del luso es convertir a Huijsen en eso que él siempre confió que sería: un central de época.

De las pistas que podemos encontrar en el pasado, concretamente en su primera etapa en el Real Madrid, es que a Mou le gustan los centrales con toque. Y Raphäel Varane es el ejemplo perfecto de ello.

Ahora, tres lustros después de convertir al francés en uno de los mejores centrales del fútbol europeo, Mou vuelve a encontrarse en el Real Madrid con un central alto, con muy buen toque, y una excelsa salida de balón. Con la ventaja de que, además, a Dean ya lo conoce de su etapa en la Roma. De este modo, parece difícil que Huijsen no vaya a tener un papel capital en esta segunda era de Mou.

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