
El Real Madrid arrancaba la cuarta jornada liguera con el objetivo de volver a colocarse como líder de LaLiga EA Sports. Para ello, los de Mou visitaban un Benito Villamarín en el que la última victoria databa de un lustro atrás, en la temporada 2021/22.
Una mala racha que los de José Mourinho pretendían romper en el feudo verdiblanco, con el objetivo de sumar un pleno de victorias en los cuatro primeros partidos oficiales del portugués al frente del banquillo blanco. Y para ello, Mou apostó una vez más por su once titular de confianza.
Solo Álvaro Valles detuvo al Real Madrid en la primera mitad
El encuentro arrancó de forma algo accidentada, con unos primeros minutos en lo que Hernández Hernández tuvo que retirar hasta dos balones. Superado ese primer inconveniente con el que comenzó la primera mitad el balón echó a rodar bajo el anochecer sevillano.
Y el conjunto blanco volvió a hacer gala del que ha sido su santo y seña en el arranque de la temporada: una presión alta en busca de dominar la pelota. Algo que se consolidó en unos primeros minutos en los que el conjunto blanco, hoy de rosa, logró su cometido.
De hecho, ni siquiera habían pasado diez minutos de encuentro cuando Huijsen remató un excelente balón de Güler, que habría terminado gol en 99 de cada 100 ocasiones. No obstante, en esta ocasión, el central español se topó con el gran protagonista de la noche: Álvaro Valles.
El meta verdiblanco firmaba así la que sería su primera parada de muchas. Poco tardaron los de Mou en volver a amenazar, y lo hicieron nuevamente a través de una gran jugada colectiva, que terminó con un balón algo lardo de Güler que Vini estrelló en el palo.
El Real Madrid dominaba, y el Betis trataba de sacudirse del dominio blanco. Sin embargo, los intentos verdiblancos de salir al contragolpe eran tímidos, mientras que el conjunto de Mou amenazaba con todos sus hombres a la contra.
Precisamente en una contra hilada entre Bellingham y Vini trajo la siguiente gran ocasión del encuentro. El ‘7’ encontró a Mbappé dentro del área, que remató por primera vez en semifallo, y una segunda vez en la que se topó con una intervención salvadora de Bartra que salvó el empate.
El Betis ya pedía la hora ante el dominio blanco, pero aún quedaba una más. Fue en un córner nuevamente botado por Güler, que encontró un nuevo remate de Huijsen que se estrelló contra al larguero. Y con poco más que decir, el colegiado señaló el camino a los vestuarios.
El balón parado castiga al Real Madrid
La segunda parte arrancó con un esquema distinto al de la primera mitad. Los jugadores del Betis parecían haber reconocido las carencias mostradas durante la primera mitad, y durante los primeros compases de la segunda parte la igualdad fue más tangible sobre el verde.
Algo que notó el conjunto blanco, que no se volvió a mostrar igual de cómodo sobre el verde, con un conjunto local mucho mejor plantado sobre el terreno de juego que en los primeros 45 minutos.
Esto supuso un arranque de la segunda mitad mucho más tranquilo que el de la primera parte. Para tratar de romper con esta tendencia, Mourinho agitó el árbol y dio entrada a Bernardo, Diomande y Trent. Sin embargo, el partido seguía inmerso en un periodo de inamovilidad.
Tal era la falta de fútbol, que todo parecía hacer ver que sería una jugada aislada lo que rompería el empate. Y así fue. Lo hizo el Betis a balón parado, tras una jugada en la que Courtois firmó una intervención espectacular, pero el rechace cayó en los pies de Parrott, que solo tuvo que empujarla a puerta vacía.
Restaban tan solo 10 minutos, y Mou recurrió a su arma secreta: Carlos Espí. Apenas llevaba 5 minutos el español sobre el césped cuando firmó un espectacular gol de chilena para firmar el empate.
Pero la noche no estaba dispuesta para satisfacer al Real Madrid. Y en el inicio de la jugada, el delantero español se encontraba en posición antirreglamentaria, por lo que el gol del empate fue anulado por el VAR.
Ya en el descuento, lo intentaba a contrarreloj el Real Madrid contra un Real Betis cerrado en su área que dejaba pasar los minutos. Y la táctica funcionó, pues pasados los 6 del descuento, los verdiblanco lograron que los tres puntos se quedasen en Sevilla.
Sobre la bocina, la enésima internada de Vinicius provocó el clarísimo penalti de Natan con el tiempo casi cumplido. Mbappé, como suele ser habitual, tomó el balón, y desde los once metros el francés falló. Sin embargo, el penalti estuvo cerca de repetirse porque el jugador que despejó el rebote estaba dentro del área al golpear el francés.
Pero Hernández Hernández hizo de las suyas y decidió que el penalti no se repitiera aunque el reglamento indicase lo contrario, logando de este modo su cometido: que el conjunto blanco no puntuase en la casa del Betis.
Esto supuso el primer tropiezo del Real Madrid de Mou, que se dejaba dos puntos en La Cartuja después de haber rozado el empate, previo escándalo arbitral de por medio, alargando así la maldición del conjunto blanco en la casa del conjunto verdiblanco, que ya se alarga por seis temporadas.