
Son muchas las fechas escritas con letras de oro en la historia del Real Madrid. Desde títulos hasta goles, pasando por debuts y presentaciones. Por ello, en La Voz del Bernabéu presentamos hoy la sección Efemérides, en la que repasaremos algunas de las fechas más importantes de la historia del conjunto blanco.
Y pocas formas más óptimas hay de empezar que con el fichaje que cambió la historia del fútbol. Y lo que tal vez sea más importante aún, con el fichaje que dio inicio a uno de los legados presidenciales más brillante de la historia del fútbol. Hoy, 24 de julio, se cumplen 26 años del fichaje de Luis Figo.
26 años del fichaje que dio inicio al universo Galáctico
Corría el verano del 2000 cuando un por entonces desconocido Florentino Pérez lanzó la bomba con su candidatura: si salía elegido, Luis Figo, por entonces capitán del Barça, sería jugador del Real Madrid. Una noticia que fue recibida con sorna por la gran parte del panorama futbolístico español, comenzando por un Joan Gaspart que se burló públicamente del por entonces candidato del Real Madrid.
Sus razones tenía, es cierto, pues parecía un disparate que el gran estandarte del Barça pudiera traicionar a su club y fichar por el máximo rival. Pero más cierto que eso es la seguridad que tenía Florentino en su propio plan: “¿Qué puede atraer más al socio que un título? Tener a los mejores futbolistas del mundo”.
Pero, ¿cómo consiguió Florentino convencer al socio de que no era un farol? Sencillo, aseguró que, si él salía elegido y Figo no vestía la camiseta blanca, pagaría todas las cuotas de los socios de esa temporada. Un motivo que fue más que suficiente para que el grueso general de los abonados del conjunto blanco optase por su candidatura en lugar de la de Lorenzo Sanz.
¿Realmente se arriesgó Florentino a la posibilidad de perder? En absoluto. Viajando tan solo unas semanas antes de que se confirmase la bomba, Florentino alcanzó un acuerdo con Figo en el que, para dar otra vuelta de tuerca a lo inédito de la situación, tuvo una gran intervención Paulo Futre, una leyenda histórica del otro gran rival blanco: el Atlético de Madrid.
Junto a Futre, la otra pieza que Florentino movió a su antojo fue José Veiga, un agente portugués consolidado como una de las piezas con más influencia tras las bambalinas del fútbol europeo. Y más allá de eso, el agente era una de las personas de máxima confianza de Figo.
Al todavía presidente del Real Madrid le bastó con tocar esas dos teclas para que la operación empezase a moverse. Una operación que traía grandes beneficios para todas las partes: una comisión de casi 5 millones de euros para Futre y Veiga, y un sueldo para Figo que triplicaba lo que cobraba en el Barça.
Con las cartas sobre la mesa, todas las partes accedieron, siendo la más importante la de Figo, que accedió a firmar esas condiciones. A sabiendas de que, si Florentino ganaba y él no cumplía su parte, tendría que pagar 30 millones de euros al presidente del Real Madrid. Precisamente ese fue el as ganador bajo la manga de Florentino para ganar la partida: si Figo no cumplía, con ese dinero pagaría las cuotas de los abonados.
Un fichaje Galáctico… y puñal al corazón del Barça
Cuando la noticia se empezó a suceder, la directiva del Barça atravesó velozmente todas las fases del duelo. Primero, José Luis Núñez y Gaspart negaron tanto esa posibilidad como la existencia de una contraoferta a Figo para que optase por rechazar la propuesta blanca.
Solo seis días después, el discurso cambiaba, y llegaba la fase de la negociación, y tanto Núñez como Gaspart comenzaban un fuego cruzado en el que se acusaban de la inacción para tratar de evitar la marcha de Figo al Real Madrid.
Esos mismos días, el propio Figo negaba haber firmado dicho contrato ante la prensa catalana. Pero sí lo había hecho, de la mano de Veiga, a sabiendas de lo que podía significar. Y entonces, el luso empezó a recibir presiones inhumanas por parte del Barça y Cataluña, que le llevaron a atrincherarse días antes del fichaje en Cerdeña.
Varios días de insultos, acoso, advertencia de publicar fotos privadas, y amenazas de muerte tanto a él como a su familia, llevaron a Figo a afirmar a Veiga que no jugaría en el Real Madrid. Pero el 16 de julio del 2000, Florentino Pérez gana las elecciones, y solo había dos opciones: jugar en el Real Madrid… o pagar una multa que, por aquel entonces, era un disparate a nivel financiero.
Las presiones de todo tipo continuaron, y Figo puso sobre la mesa de Gaspart pagar esos 30 millones de euros al Real Madrid para continuar siendo culé. El nuevo presidente se negó en rotundo a esta posibilidad, y así se confirmó la gran victoria de Florentino: si fichaba a Figo, iniciaba su andadura de blanco con el vigente Balón de Oro. Si el luso se echaba atrás, tendría solvencia económica para cumplir su promesa.
Pero al final, como casi siempre, Florentino ganó. Y de qué manera. Hoy mismo hace 26 años, el Real Madrid depositaba en la sede de LaLiga los 11.900 millones de pesetas de la cláusula de Figo. Y ese mismo día, el luso era presentado como flamante fichaje del Real Madrid junto a un victorioso Florentino Pérez.
Un Florentino Pérez que habló de la importancia de un fichaje que traspasó todas las barreras de lo deportivo: “Nadie se creía lo de Figo. Nadie había pagado tanto por un jugador. Yo hablé con Figo, le convencí. Estaba en el Barcelona y como decía Valdano, era como arrancarles el corazón”.
Una jugada que pasará a los anales de la historia del fútbol. Con ella, Florentino dio una estocada mortal de necesidad al Barça, arrancó con puño de hierro una de las presidencias más importantes de la historia del deporte y, por encima de todo ello, puso la primera piedra del gran proyecto Galáctico por el que, a día de hoy, sigue apostando el Real Madrid.