
El Real Madrid está siendo, sin lugar a dudas, uno de los grandes agitadores del mercado de fichajes. Y así lo demuestran los tres fichajes, a falta de la confirmación oficial de Denzel Dumfries, que el conjunto blanco ha protagonizado a lo largo del mes de junio. Pero no todo se reduce a los movimientos que el club ya ha cerrado.
Hace tan solo 10 días, Florentino Pérez cumplió su promesa y formalizó la oferta de la que habló durante la presentación de su candidatura: 150 millones por Julián Álvarez. Un movimiento que provoco por lo inesperado estupor a nivel internacional. Y como es habitual en este tipo de ocasiones, el Atleti tampoco perdió oportunidad para lanzar sus habituales pullas por redes.
El efecto mariposa de un mercado que deja huérfano al Atleti
Esa misma tarde, tras el comunicado del Real Madrid, el conjunto rojiblanco no tardó en hacer uso de su habitual verborrea en redes sociales, no solo hablando del rechazo de la propia oferta, sino también de sus impresiones de la misma. Un hecho que, sin saberlo, les pasaría factura en tan solo 10 días.
Frases como “para que no haya dudas: no os agradecemos nada”, o “cómo no nos vamos a llevar bien, si nos hacéis reír más que el Barça”, fueron algunas de las reacciones oficiales del conjunto rojiblanco. Unos estamentos que, en ese momento, fueron muy aplaudidos por su afición, sin ser conscientes de lo que estaría por venir.
Tras el rechazo, el Real Madrid entró de lleno en el mercado, y se llevó consigo todo por delante. Y el primer nombre en la lista blanca era precisamente uno de los favoritos del Atleti: Bernardo Silva. El conjunto rojiblanco ya tenía el sí del portugués y un acuerdo cerrado, pero, en cuanto el Real Madrid apareció en la operación… Bernardo no dudó en apostar por el blanco.
Un fichaje que dejaba ya tocada la planificación de un Atleti para el que Bernardo era una de las piezas angulares del próximo proyecto de Simeone. Pero lo peor aún estaba por llegar. Tras varias semanas de acercamientos con Marc Cucurella, muchos daban por hecho que el lateral vestiría de rojiblanco.
Y no andaban desencaminados, porque el acuerdo entre Cucurella y el Atleti estaba cerrado a falta de flecos. Sin embargo, volvió a aparecer el mismo monstruo: apareció el Real Madrid, y en cuestión de 24 horas, lograron que Marc tomase la misma decisión que Cucurella: apostar por Chamartín en lugar de Canillejas.
Las conclusiones son claras: en tan solo 10 días, el Atleti ha perdido al centrocampista y al lateral que marcaban el punto de referencia de su mercado de fichajes. Pero, eso sí, ganaron muchas interacciones en redes. Y en lo relativo a Julián, el Real Madrid no ha vuelto a llamar a las puertas del Atleti.
Esto, teniendo en cuenta el interés del Barça en el argentino, también se puede entender como un golpe maestro de Florentino: sienta las bases de la negociación, pone 150 millones de euros sobre la mesa, a sabiendas de que el Atleti no solo iba a rechazar la oferta, sino que iba a buscar ridiculizarla.
Ahora, el Real Madrid pone rumbo al verdadero Galáctico que busca Florentino. Y para el Atleti, en la negociación con el Barça, todo lo que sea aceptar una oferta menor a los 150 millones de euros será entendido como una claudicación ante el Barça.
Algo que no es nuevo, pues ya ocurrió con otros jugadores como Arda Turan o Antoine Griezmann. Y es que lo que nadie sospechaba dentro del conjunto rojiblanco, es que en un caso como el de “Julián López”… el Real Madrid también saldría vencedor. Pero así ha sido.