
Dice el refranero español que “quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija”. Y no debería ser una virtud, pero la realidad es que tanto en el fútbol como en la vida, la capacidad de adaptar tu opinión a las circunstancia es cada vez más común. Y eso es algo que se puede ver día tras día.
En lo relativo única y exclusivamente a la pelota, si hubiera que personalizar este tipo de actitudes, la perfecta representación sería, el Atlético de Madrid. Una entidad capaz de manejar el relato a su antojo y adaptarlo a sus necesidades en cada momento concreto, sin saber que el refranero español también dice que “al que escupe para arriba, en la cara le cae”.
El Atleti vuelve a quedar en evidencia con las polémicas arbitrales
Al conjunto rojiblanco no le bastó con perpetrar el domingo uno de los mayores escándalos ligueros que se recuerdan. Y eso es decir mucho, especialmente teniendo en cuenta que los derbis de las dos temporadas pasadas estuvieron marcados por un penalti inexistente de Tchouaméni y, lo que fue aún más increíble, una inédita expulsión de Valverde.
Una situación ante la que el Real Madrid se ha cansado hace mucho. Algo normal, por otra parte, puesto que un equipo ha estado 18 años pagando al vicepresidente del CTA y aquí primero paz, y después gloria. Y si hay alguien que no se calla, ese es José Mourinho, que salió a la rueda de prensa no con palabras, sino con hechos.
Poco le importa al club de Canillejas esa evidencia. Y no conforme con perpetrar un atraco de semejante tamaño, publicó en sus redes una foto del entrenador del Real Madrid con un mensaje muy claro: “Stop acoso arbitral”. Aquí es donde entra en juego el refranero, porque el Atleti ha escupido hacia arriba, y está a punto de caerle en la cara.
#StopAcosoArbitralYA pic.twitter.com/dqH7ldaes5
— Atlético de Madrid (@Atleti) September 21, 2026
Y es que dentro de todos los equipos que conforman LaLiga, posiblemente el Atleti sea el menos indicado para hablar de acoso arbitral. Un acoso que ponen en marcha incluso antes de que arranquen las temporadas, como recuerda el ya infame “Veo la Liga peligrosamente preparada para el Real Madrid” del Cholo Simeone en 2015.
Liga que, por cierto, terminó ganando el Barça en plena recta final de los pagos a Negreira. Errores del pasado, puede pensar alguno, tratando de creer que el conjunto rojiblanco se ha reformado en lo relativo a sus acciones de presiones sobre el Comité Arbitral. Nada más lejos de la realidad.
En el derbi de la temporada, que, por cierto, el Real Madrid terminó ganando con 10 tras la vergonzosa expulsión de Fede, el club lanzó otro mensaje en sus redes: “¿Cómo se puede acabar un derbi con solo dos faltas? Peligro, maquinaria en funcionamiento”. Al parecer, el acoso arbitral solo es válido si el que lo denuncia viste de rojiblanco. Si viste de blanco, es un delito.
Aquel partido estuvo marcado por tuits de los rojiblancos criticando el arbitraje. Ni una sola mención a la expulsión de Fede, por supuesto. De hecho, cuando sancionaron a Valverde con un partido tras esa vergonzosa expulsión, el Atleti volvió a atacar en redes al CTA: “Sois los mejores en esto”.
Un acoso que no solo ponen en práctica en España. Cuando en Champions, Julián Álvarez, tocó el balón dos veces en el lanzamiento de penalti y quedó invalidado con la normativa en la mano, el Atleti entró en cólera: Simeone protagonizó una bochornosa rueda de prensa reclamando a quien hubiera visto el doble toque, y el club puso una denuncia a la UEFA por… ¿cumplir el reglamento?
Todo esto ha pasado, pasa y seguirá pasando. Sin embargo, la diferencia es que los árbitros solo lo tildan de acoso cuando lo protagoniza el Real Madrid. Cuando es el Atleti, primero paz y después gloria. Pero ni siquiera por esas podrán adaptar el relato a un discurso victimista desde el momento en el que se fundó el club.