
Los parones de selecciones son casi siempre un molesto alto en el camino para la planificación de la temporada de los clubes. En este primer parón de la temporada, el fútbol se detiene durante más de dos semanas, obligando a los clubes con muchos internacionales a detener casi por completo su actividad.
A mayores, por supuesto, existe la preocupación de las lesiones derivadas de ese virus FIFA que en más de una ocasión se ha cebado con el Real Madrid. Es por ello que cada parón de selecciones es recibido con reticencia y preocupación en los clubes. Pero, por suerte, hay jugadores como Thibaut Courtois que lo han entendido todo.
Courtois, prioridad Real Madrid
El meta belga cumplió este mismo verano ocho años defendiendo la portería del Real Madrid. De todo ese tiempo, durante las últimas tres temporadas las lesiones se han cebado con él, comenzando por aquella gravísima lesión de ligamento cruzado que lo tuvo un año fuera, y siguiendo por lesiones musculares que le han obligado a desaparecer esporádicamente.
De hecho, esta temporada no pudo iniciar a las órdenes de José Mourinho debido a la lesión que sufrió en el partido del Mundial 2026 frente a España. Una lesión que parece haber llevado al meta a decir basta y, en consecuencia, tomar una importantísima decisión: priorizar al Real Madrid por delante de todo.
Hace ya varias semanas se confirmó la decisión del belga de no volver a acudir con su selección en los parones internacionales, dejando, eso sí, la puerta abierta a participar en los grandes torneos. Su decisión fue muy criticada por la prensa belga y, hasta ahora, Thibaut no se había pronunciado al respecto. Pero ahora sí lo ha hecho.
Y lo ha hecho de forma clara y concisa, cortita y al pie: “He decidido parar con Bélgica porque a quien le debo todo es al Real Madrid”. Unas palabras respetas de la sinceridad a la que el meta belga ha acostumbrado a la afición blanca a lo largo de esta última década, pero que, sin embargo, no se han quedado ahí, pues Courtois ha ido un paso más allá en su explicación.
“Me dolió estar lesionado y no jugar frente al Bayern. No quiero venir cansado y contra el Villarreal no parar también”. Una lección de madridismo absoluto que ha hecho a la afición madridista levantarse a aplaudir al que es uno de sus capitanes a tenor de unas palabras tan veraces como poco habituales.
Es una realidad que representar a un país es uno de los mayores orgullos de un futbolista, tal y como aseguran todos cuando son convocados con sus respectivas selecciones. Y precisamente por eso, la decisión de Courtois toma aún más peso al comprender esto.
Es otra realidad que Courtois ya no es el que era hace 8 años. Ahora, con 34 años, sigue siendo probablemente el mejor portero del mundo gracias a su profesionalidad a la hora de cuidarse. Y cuidarse no implica solo mantener una dieta estricta y entrenar como el que más, sino también priorizar esfuerzos.
Una decisión con la que el belga demuestra ser un muy digno capitán del Real Madrid. Uno de esos futbolistas que sí entiende a la perfección la importancia del escudo que defiende, al que profesa un respeto absoluto y lo hará hasta el día que se retire. Y es por eso que Courtois se retirará, esperemos que dentro de muchos años, como una leyenda absoluta del Real Madrid.