El Real Madrid 2.0 de Mou, al descubierto

Tras casi un mes desde que Florentino Pérez anunciase en plena candidatura a José Mourinho como su entrenador, se han sucedido todo tipo de reacciones en lo que respecta al regreso del técnico portugués a la que hace más de tres lustros fue su casa: el Real Madrid.

Dentro de todo lo que se ha analizado sobre el papel que el luso desempeñará en este Real Madrid, la mayoría de análisis han apelado al factor emocional que Mourinho puede devolver a una plantilla que viene de dos años sin ganar nada. Y si bien es cierto que el portugués es un especialista en este ámbito, su plan sobre el terreno de juego es toda una incógnita.

El esquema de Mou y sus piezas clave

Haciendo un ejercicio de memoria, es importante recalcar que Mourinho no utilizó solo un sistema durante su primera etapa en el Real Madrid. A lo largo de sus tres temporadas al frente del banquillo, utilizó todo tipo de esquemas en busca de sacar el máximo provecho a sus futbolistas.

Sin embargo, el 4-3-3 que ha reinado en casi todas las alineaciones del Real Madrid a lo largo de las últimas temporadas no entra entre los esquemas favoritos de Mourinho. Ni cuando era entrenador del Real Madrid, ni en los equipos posteriores. Al menos, tal y como estaba concebido hasta ahora.

Tanto Ancelotti como Xabi y Arbeloa, optaron en la mayoría de ocasiones por un 4-3-3 conformado por un pivote, dos interiores, dos extremos y un ‘9’ puro. Un esquema que, por supuesto, variaba en la fase ofensiva y defensiva y se adaptaba en función de los rivales. Pero, a grandes rasgos, ese ha sido el dibujo durante los últimos años.

La primera gran diferencia de Mou respecto a este dibujo es la concepción del mismo. El portugués ha optado en la mayoría de sus equipos por un 4-2-3-1 que cambia por completo la distribución del juego. En primer lugar, porque cambia la concepción de jugar con un solo pivote a hacerlo con un doble pivote.

En su antiguo Real Madrid, Xabi Alonso y Khedira eran sus escuderos. En el actual, son muchos los jugadores que podrían desempeñar esta posición: Fede Valverde parece uno de los fijos, y la posición de acompañante podría debatirse entre Tchoauméni, Camavinga… o quién sabe si Enzo Fernández, uno de los favoritos del luso.

El objetivo de este sistema es claro: que la destrucción del juego no dependa de un único pivote y, además, liberar de tareas defensivas a los interiores. Y es que en este sistema, los interiores desaparecen para brindar una mayor libertad al ‘10’, pieza que se recupera con este sistema.

En este sentido, la recuperación de esta posición es una gran noticia para un Jude Bellingham que, en este sistema, sería la piedra angular del esquema de Mourinho, siendo la pieza que conectase al centro del campo con los perfiles más ofensivos. Un perfil en el que el inglés hizo las delicias del madridismo en la temporada 2023/24.

Ha quedado más que demostrado que el inglés rinde mejor cuanto más cerca del área juega. Y la misión de Mou es recuperar a ese Bellingham que jugaba, enlazaba, presionaba y marcaba. Un todocampista en torno al que debe girar toda la vertiente ofensiva del Real Madrid. En resumidas cuentas, lo que era Mesut Özil en su antiguo Real Madrid.

El resto del esquema sí se asemeja al 4-3-3 que ha conocido este Real Madrid, con dos extremos abiertos y un punta de referencia. Aquí, las opciones de Mou se multiplican, de la mano de piezas como Vini, Mbappé, Endrick, Bernardo Silva o Brahim, que pueden jugar en prácticamente todas las posiciones.

Hace 16 años, estas posiciones eran ocupadas por Cristiano Ronaldo, Benzema y Di María. Ahora, el luso tiene un abanico de posibilidades incluso más amplio para optar por su preferido 4-2-3-1 y convertir a este Real Madrid en una máquina casi perfecta de jugar al fútbol.

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