
Cientos de miles de personas sintonizaron anoche DAZN a la espera de ver si la profecía de los extraterrestres en Florida sería verdad o no. Y para sorpresa de muchos, lo fue. Lo que probablemente no esperaban es que el extraterrestre vistiera la camiseta de Brasil, llevase el ‘7’ a la espalda y se llamase Vini Jr.
Un partido en el que Vini volvió a demostrar lo mismo que en los dos primeros: es un futbolista de otro planeta. Y con su doblete ayer –que no fue un hat-trick porque el VAR así lo decidió de manera incomprensible-, volvió a demostrar algo que muchos ya sabíamos: no hay mejor Galáctico que él.
Vini y el Real Madrid, condenados a entenderse
Por hablar de lo que está haciendo Vini en este Mundial, es importante hablar de estadísticas. Con los 4 goles y 2 asistencias que lleva en este Mundial, ya ha superado en aportaciones de gol en la Copa del Mundo a leyendas históricas de la selección brasileña, algunas de la talla de Ronaldinho.
Una fase de grupos con la que el ‘7’ ya suma 5 goles y 3 asistencias en su global de participaciones en este torneo. Y tras marcar en los tres partidos de la fase de grupos, se convierte en el primer brasileño en hacerlo desde 2002. Una edición en la que, por cierto, la canarinha terminó levantando la copa.
Un desempeño que, lógicamente, le ha llevado a convertirse en el Man of the Match en las tres primeras jornadas. Este logro tampoco es muy usual, y al conseguirlo Vini se une a una selecta lista en la que hasta ahora solo había cuatro nombres: Rivaldo, Messi, Cristiano Ronaldo y Robben.
Ahora bien, para poner en valor realmente la temporada de Vini, es importante hablar de lo acontecido antes del Mundial. Concretamente, con la camiseta del Real Madrid. Y el primer dato también es bastante significativo: en 2026, solo Harry Kane ha marcado más goles que Vini. Eso, sin ser el brasileño un perfil especialmente goleador.
Ahora bien, ya han sido suficientes estadísticas. Y es que a pesar de que las cifras lo respalden, lo que aporta Vini va mucho más allá de los números. Algo que se ha visto en el Real Madrid durante las últimas dos temporadas es que, cuando el balón quema, siempre acaba en Vini.
Y puede que lo que intente salga o no, pero es ese futbolista que siempre intenta algo diferente. Y cuando está en plena forma, como lo está ahora, no se encuentra en el planeta un futbolista tan desequilibrante como él: encara, regatea, juega por fuera y por dentro, combina, presiona y, como colofón final a todo ello, también marca.
La sensación que genera en las zagas rivales es de auténtico pavor cada vez que encara de forma vertical sobre la portería rival. Es tal su desequilibrio que te puede hacer un traje hacia dentro o hacia fuera. Y si el defensor toma una decisión, el tomará la otra y se lo hará igualmente.
Ahora, el ‘7’ ha vuelto a ese nivel de Balón de Oro del que ya hizo gala en 2024. Aunque sí es cierto que existe una diferencia en su fútbol: si bien el Vini de 2024 era un futbolista que siempre destrozaba a las defensas desde el costado, el de ahora es uno que ha aprendido a hacerlo desde distintos frentes.
Como el propio Vini aseguró el otro día, Ancelotti, el entrenador que mejor ha entendido al ‘7’ a lo largo de su carrera, le aseguró que podía hacer mucho más daño a la espalda de los centrales. Dicho y hecho, Vini ahora parece haber encontrado otra arma con la que desangrar las defensas rivales.
Mientras todo esto ocurre y Vini pone la directa hacia convertirse nuevamente en el mejor jugador del mundo, el Real Madrid y él siguen sin alcanzar un acuerdo de renovación. Ambas partes han dejado claro su predisposición a seguir juntos, pero, por el momento, ninguna de las dos ha dado su brazo a torcer.
Sin embargo, ahora es Vini el que ha mandado un mensaje claro al Real Madrid: ni 200 millones por Olise, ni 150 por Julián, el Galáctico ya está en casa. Lo único que tiene que hacer ahora el Real Madrid es centrar todos sus esfuerzos en renovarle.
Ahora, alcanzar un acuerdo puede y debe convertirse en la principal prioridad del conjunto blanco este mercado de fichajes. Porque no hay mejor sitio para Vini que el Real Madrid… y no hay mejor estrella para el Real Madrid que Vini. Y porque Vini nunca debe deja de bailar. Pero, sobre todo, nunca debe dejar de hacerlo con la camiseta del Real Madrid.