
Si hubiera que hacer una lista enumerando a las mayores leyendas de la historia del Real Madrid, son muchos los nombres que aparecerían de forma recurrente en casi todas las listas. Sin embargo, muy pocos lo harían con tanta frecuencia como Zinedine Zidane, uno de los más importantes legados de la historia blanca en su etapa como jugador y como entrenador.
Muchos recordarán como si fuera ayer el fichaje del ‘Galáctico’ por excelencia: aquel francés alto, elegante y desgarbado que llegó al Real Madrid de la mano de Florentino Pérez, por la gracia de un contrato firmado en una servilleta. Un fichaje que escribiría con letras doradas su nombre en la historia blanca, y cuya historia empezó tal día como hoy hace 25 años.
25 años de un debut hecho para la historia
La primera vez que el futbolista francés se enfundó la camiseta blanca con el ‘5’ a la espalda data del 9 de julio de 2001. Sin embargo, la afición blanca tuvo que esperar hasta el 19 de julio de 2001 para ver al mago galo hacer sus trucos con el escudo del Real Madrid en el pecho.
No fue el Santiago Bernabéu, sino La Romareda el estadio que tuvo el infinito honor de ver el debut del Balón de Oro con la camiseta del Real Madrid. Y en su debut, como no podía ser de otro modo, Zizou partió como titular en la mediapunta del equipo entrenado por Vicente del Bosque.
Un encuentro en el que dejó algunos destellos de su magia, pero que, como suele ocurrir en los debuts, no fue el partido más remarcable de su carrera como futbolista del Real Madrid. Aun así, fue el autor de una magnífica asistencia con la que Conciençao anotó el único tanto del conjunto blanco en el encuentro.
Su presentación en sociedad ante su nueva hinchada tuvo lugar tan solo 3 días después, el 22 de agosto de 2001 en la vuelta de la Supercopa de España. Nuevamente, el francés partió como titular en el once de Del Bosque, aunque en esta ocasión, lo hizo en el perfil izquierdo y no en la mediapunta.
En los 71 minutos que disputó ante la que sería su afición durante los próximos 4 años, Zidane se mostró como lo que era: un futbolista único e irrepetible. Y eran muchos los que se frotaban las manos en las gradas del Santiago Bernabéu, a sabiendas de que ahora jugaba en su equipo uno de esos jugadores nacidos para hacer historia.
Y más allá de eso, tras el empate en la ida, el conjunto blanco se impuso por 3 goles a 0, y Zidane ganó su primer título de blanco en su segundo partido oficial. Un hecho que puede ser interpretado como un preludio, ya que si algo ha determinado la carrera de Zidane en el Real Madrid más allá de su magia, eso son los títulos que ha ganado de blanco.
De hecho, tan solo 9 meses después de aquello, su histórica volea en Cardiff llevaría La Novena a las vitrinas del Santiago Bernabéu. Un futbolista que cayó de pie y que enamoró a los aficionados madridistas, desde el primero hasta el único. Una leyenda que ha pasado a los anales del conjunto blanco y que, 15 años después, volvería a hacerlo desde el banquillo.