
No son muchas las conclusiones que pueden sacarse de dos partidos amistosos de pretemporada frente a equipos de categorías inferiores. Sin embargo, en lo que respecta a los encuentros del Real Madrid, sí se puede llegar a algunas conclusiones prematuras sobre la idea original de juego de José Mourinho.
La primera es una que todo el mundo sabía: el luso apostará por un 4-2-3-1 en un esquema marcado por una presión muy alta al rival. La segunda, también podría ser considerada esperable, pero quedó confirmada ayer frente al Leganés: Trent será una pieza indispensable en el esquema de Mou.
Trent, el lateral todocampista para el sistema de Mou
Desde su llegada al Real Madrid, muchos sabían que Trent es mucho más que un lateral. Todos aquellos que han lanzado todo tipo de críticas contra el inglés por una teórica falta de solidez defensiva, suelen olvidar lo que aporta en otras facetas del juego, donde actúa mucho más que como un lateral.
Algo que ya quedó claro durante su larga etapa en el Liverpool, en la que actuó no solo como lateral, sino muchas otras veces también como interior, y otras tantas como extremo. Y es que más allá del guante que tiene en la pierna derecha, si hubiera que destacar una de sus virtudes por encima de todas las demás, esa sería su versatilidad.
Una versatilidad que le permite convertirse en una pieza indetectable en varias zonas del campo. Y el encuentro de ayer era un amistoso, sí, pero sirvió para que el lateral inglés pusiera de manifiesto todas y cada una de las virtudes que puede apostar al sistema de Mou.
Unas virtudes que se tradujeron en estadísticas ayer: a pesar de terminar el partido con solo una asistencia –tras un excelente balón filtrado desde su propio campo- su influencia fue mucho más allá de las cifras: Trent tuvo una participación directa en tres de los cuatro goles.
La asistencia, un disparo suyo rechazado por el portero que Mastantuono solo tuvo que empujar, y un centro suyo que terminó en un gol en propia puerta. Ayer, Trent se hizo dueño y señor del carril derecho, y destrozó al Leganés a base de una amplia selección de virtudes ofensivas.
Precisamente eso es lo que busca Mou con el sistema de laterales transversales por el que apostará: una banda derecha que se convierte en un habitual recurso ofensivo. Y dentro de este plan, la versatilidad de Trent, sumada a un golpeo de balón al alcance de muy pocos, convierte al inglés en un arma de destrucción masiva.
Tras una temporada en la que el ex del Liverpool no tuvo un fácil aterrizaje por culpa de las lesiones, Mou espera poder contar este año con él para hacerse dueño y señor del lateral derecho. Una posición que será únicamente su punto de partida, ya que a un nivel práctico, Trent será mucho más que un lateral.
En el encuentro de ayer frente al Leganés, el inglés dejó alguna prueba de todo lo que es capaz de hacer. Y con la más que probable llegada de Yan Diomande a La Casa Blanca… ese carril derecho puede convertirse en un espacio de destrucción para las defensas rivales a las órdenes de Mou.