
José Mourinho es mucho más que un entrenador. Esto es algo que ha quedado claro a lo largo de su estancia por diversos clubes de Europa a lo largo de las dos últimas décadas. De hecho, su figura, más allá de la gestión de la plantilla, pasa también por la dirección deportiva y por la gestión psicológica y emocional de los suyos.
No hay más que ver lo ocurrido durante su primera etapa de blanco: consiguió que los futbolistas murieran por él y por su idea. Un hecho que asemeja más su manejo de un club con el de un gran ejército que con el de un simple equipo de fútbol. Y a todo Capitán General le hacen falta Tenientes.
Los tres pilares fundamentales que representarán la idea de Mou
Precisamente la falta de convicción de sus supuestos tenientes fue lo que lastró la primera etapa de Mou al frente del conjunto blanco. Tenientes que no dieron un paso al frente cuando su líder les necesitó, y optaron en su lugar por alinearse con la postura del enemigo con el objetivo de evitar conflictos en un frente ajeno al Real Madrid.
Un hecho que Mourinho no quiere que suceda. Y a la vista del motín ocurrido la temporada anterior contra sus dos entrenadores, Mourinho tendrá mano dura con los disidentes. Y para ello, dentro del vestuario blanco, como siempre ha ocurrido, la jerarquía se aplica a través de la antigüedad.
Un hecho que deja a tres nombres como los grandes líderes del vestuario del Real Madrid de cara a la próxima temporada: Fede Valverde, Vinícius Júnior y Thibaut Courtois. Tres futbolistas que cumplen este verano ocho años en La Casa Blanca, y que son tres de los que mejor conocen cómo funciona el club.
De entre todos los aspectos que destacan de estos futbolistas, hay uno que los une por encima de todos los demás: un madridismo incontenible. En el caso de Valverde, por conocer el club desde sus cimientos, al venir de la cantera. En el caso de Vini y Courtois, por ser dos de las piezas que más defienden al Real Madrid contra viento y marea.
Tres piezas que se consolidan como los principales tenientes encargados no solo de portar el brazalete, sino también de llevar la idea de Mourinho al campo: la autoexigencia, la lucha hasta el final, el respeto al escudo, la defensa del club por encima de todo y de todos…
Ya en su día, el luso dejó una de esas frases que pasaría a la historia del conjunto blanco: “Señorío es morir en el campo, no filosofía barata”. Y precisamente estas tres piezas del Real Madrid pueden carecer de algunas virtudes dentro y fuera del campo, pero en lo que respecta a dejarse la piel hasta la extenuación por el escudo del Real Madrid… no dejan lugar a la duda.