Delirio madridista en la Premier League

Mucho han cambiado las cosas en el Real Madrid desde hace un año hasta el día de hoy. Muchas caras nuevas han llegado, y se han convertido en algunas de las favoritas de los aficionados.

En pleno inicio de la era de Xabi Alonso en el Real Madrid, nadie imaginaba que, menos de un año después, José Mourinho estaría sentado en el banquillo blanco. En ese entonces, además. Álvaro Arbeloa era el entrenador del filial, y Gonzalo García era la sensación del conjunto blanco tras el Mundial de clubes.

Nadie imaginaba que, menos de 12 meses después, ninguno de ellos seguiría en La Casa Blanca. Y mucho menos que, menos de esos mismo 12 meses después, ambos entrenadores se verían las caras en la Premier League, y la estrella del proyecto de uno de los dos sería, precisamente, Gonzalo García.

Un espectáculo con ADN español en la Premier

Pero el fútbol, como todo el mundo sabe, es muy, muy caprichoso. Y por si no fuera suficiente que ninguna de estas piezas madridistas siguiera en el Real Madrid la temporada suficiente, y, más aún, que las tres estuvieran en el fútbol inglés solo un año después, la diosa del fútbol quiso que se reencontraran en su debut en la Premier.

De este modo, el cierre de la primera jornada de la máxima competición inglesa deparó un derbi londinense en el que Fulham y Chelsea se verían las caras en el derbi de Londres. Xabi y Álvaro, grandes amigos durante toda su carrera, se enfrentaban por primera vez. Y Xabi veía como el mismo Gonzalo que fue su pichichi en el Mundial de Clubes, ahora estaba enfrente.

Para muchos, el morbo de ver a los dos entrenadores del Real Madrid durante la pasada campaña enfrentarse era motivo más que suficiente para disfrutar del partido. Pero ese morbo quedó apartado en el mismo momento en el que el balón echó a rodar, y ambos ex entrenadores del conjunto blanco regalaron a la liga inglesa una exhibición histórica.

No solo porque los de Xabi comenzasen adelantándose a los 30 segundos de partido ante la perplejidad de Arbeloa, sino porque, tras ello, el conjunto local, entrenado por el salmantino, mostró un carácter que a muchos les recordó al ADN madridista del que su equipo hizo gala la pasada campaña.

Ambos entrenadores lograron plasmar a la perfección su idea sobre el verde, y mientras que Xabi enseñó al mundo un Chelsea muy cohesiondo, jugando de manera coral y dominando el partido, Arbeloa hizo gala de un Fulham muy atrevido que dominó a los blues en muchos tramos del partido e incluso llegó a merecer más.

Como guinda sobre el pastel, no podía faltar el gol de Gonzalo en su debut en Inglaterra, donde sigue demostrando que su relación con el gol sigue siendo tan idílica con el blanco del Fulham como cuando lucía el blanco del Real Madrid, precisamente, a las órdenes de Álvaro Arbeloa.

Finalmente, la moneda cayó del lado de Xabi. Pero la realidad es que, en un encuentro al que muchos miraban por el simple morbo de ver al tolosarra y al salmantino cara a cara, ambos demostraron que tienen fútbol para aburrir en sus pizarras, consolidándose como dos grandes madridistas con un objetivo común: dominar la Premier League.

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