Mou resuelve el rompecabezas de Arda y Jude

No es sorpresa para nadie la noticia de que José Mourinho tiene varios desafíos por delante en lo que respecta al desarrollo de su papel como técnico en esta segunda etapa en el Real Madrid. No solo dentro del vestuario, sino en lo relativo a la pizarra del conjunto blanco, a través de la cual tiene que dar encaje a varias estrellas.

Poco a poco, durante los dos primeros meses de su andadura al frente de la nave blanca, el luso ha ido dando respuesta a sus preguntas. Está claro que apostará por un doble pivote, que Vini es su extremo izquierdo y que Mbappé será la punta de lanza. Sin embargo, entre el ataque y el centro del campo, había una gran incógnita.

Mou ha encontrado el espacio para que Bellingham y Güler convivan

Una incógnita que viene ya desde la temporada pasada, y no es otra sino el rompecabezas con Bellingham y Arda Güler. Un rompecabezas que, a priori, no debería ser tan difícil de responder, pues ambos son futbolistas con cualidades muy distintas. Sin embargo, hasta ahora, ni Ancelotti, ni Xabi, ni Arbeloa, habían conseguido darles encaje.

Y no porque no probasen alternativas. A lo largo de las últimas tres temporadas ambos jugadores han realizado las labores de mediapunta, extremo, interior e incluso pivote, intercambiándose las posiciones, dejando claro algo que en su momento así lo parecía: Arda y Jude eran incompatibles.

Nada más lejos de la realidad, pues a Mou le ha bastado un partido para demostrar su compatibilidad. No es una locura decir que, en el debut liguero frente al Espanyol, el inglés y el turco fueron los mejores jugadores del Real Madrid sobre el verde. Y su gran actuación tiene una explicación.

Una explicación que tiene sentido a través de la pizarra de Mou. Desde su llegada al Real Madrid, y especialmente después del Mundial, Mou tuvo claro que Bellingham es su ‘10’. Es la posición en la que mejor se desenvuelve, así ha quedado claro este verano, y así quedó claro en aquella gloriosa temporada 2023/24.

Una decisión que, sobre el papel, podría dejar a Güler en fuera de juego. Algunos incluso llegaron a asegurar que el conjunto blanco podría valorar una venta. Nada más lejos de la realidad, pues Mou demostró el mismo sábado que ambas piezas no solo son compatibles, sino que funcionan juntas a la perfección.

¿Cómo consiguió el luso la tarea en la que todos habían fracasado? Brindando una libertad total a ambos jugadores. Jude partió de esa posición de enganche en la que brilló en la Copa del Mundo, que le brinda una libertad total en la zona de tres cuartos para atacar en segunda línea desde varios frentes de ataque.

Güler, por su parte, partía desde una posición teórica de extremo que poco o nada tuvo que ver con su impacto en el partido. Y es que si bien en ataque sí se posicionaba en el extremo derecho, en la fase de salida de balón era Arda quien llevaba la batuta, partiendo desde la medular con el balón en conducción.

Esa libertad permitió a ambos jugadores explotar sus mejores virtudes: Jude destrozó a la zaga perica llegando en segunda línea desde todos los frentes de ataque, mientras que Arda, por su parte, alternó las posiciones de extremo e interior para causar estragos por la derecha en fases ofensivas, y llevar el peso de la creación de juego en la fase de salida de balón.

Un simple movimiento de pizarra con el que Mou ha encontrado la fórmula para potenciar las virtudes de dos de sus piezas más importantes. Y lo ha conseguido a través de un dibujo con el que ha conseguido explotar las mayores virtudes de cada uno, demostrando que, aunque muchos no lo creyeran, Arda y Jude son perfectamente compatibles.

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