
El mercado de fichajes que está firmando el Real Madrid pasará a los anales de la historia del club. No solo por los grandes fichajes realizados hasta el momento, ni tampoco por los que pueden estar por venir, sino por un modo de operar poco habitual en La Casa Blanca hasta la fecha.
El caso de ayer fue el más evidente. En cuestión de pocas horas, no solo se confirmó la venta de Gonzalo al Fulham, una noticia que era poco menos que un secreto a voces, sino también lo que fue una sorpresa absoluta: el fichaje de Carlos Espí, que fichó anoche de madrugada y hoy ya estaba entrenando en las instalaciones del conjunto blanco.
El imprevisto que ha echado por tierra otra operación encubierta
Todo ello, además, sin que ninguno de los dos conjuntos haya dado oficialidad a la venta del canterano, pero, al fin y al cabo, solo falta eso: el anuncio oficial. Y dentro de este tipo de operaciones relámpago, en las que el conjunto blanco da salida a una de sus piezas para dar cabida a otra, el Real Madrid preparaba otra que, por la lesión de Asencio, apuntan a no ocurrir finalmente.
Que José Mourinho no cuenta con el canterano es una realidad tangible desde el mismo día que tomó las riendas del club. Desde entonces, el Real Madrid ha valorado distintas opciones, tanto en calidad de venta como de cesión. Un trabajo en el que el conjunto blanco seguía hasta ayer, que llegó la mala noticia: una lesión dejará a Asencio en dique seco 6 semanas.
A priori, no es una lesión muy grave, y el central podría llegar a la dinámica de cualquier equipo aproximadamente a mediados de septiembre. Pero sí ha sido lo suficientemente grave como para complicar su salida, hasta el punto de que al Real Madrid se le ha caído por completo el plan salida.
No solo por la propia salida de Asencio, sino, además, por lo que podría estar por venir después. Y es que dentro de la hoja de ruta del Real Madrid, la salida del canterano estaba seguida del intento de fichaje de Alessandro Bastoni, otro central que ha sido pedido expresamente por Mourinho.
Así lo ha asegurado el Diario AS, que ha recalcado, además, que el italiano estaría loco por vestir de blanco. Por su parte, el Inter de Milán, no se cerraría en rotundo a una posible venta, aunque, eso sí, se trata de una operación que no saldría ni mucho menos barata al conjunto blanco.
Una operación que, por lo menos por el momento, ahora parece muy complicada de llevarse a cabo. Principalmente, porque para que llegue otra pieza tiene que salir alguna, ya que el conjunto blanco ha alcanzado el cupo de fichas, por lo que ahora, en agosto, la operación salida debe dar un paso adelante.
Sin embargo, pese a todo lo que se ha hablado a lo largo del verano, ahora mismo Asencio no parece una salida clara, a pesar de que, tal y como ha recalcado todo el verano, Mourinho no parece contar con él.