Golpe de épica del Real Madrid a LaLiga (1-2)

Llegó al gran día. El Real Madrid viajaba al Barcelona y en el aire se respiraba ambiente de punto de inflexión. Y no era para menos, pues una derrota en el Camp Nou dejaba la liga prácticamente cerrada para el Barça en pleno mes de octubre.

Para hacerlo más difícil todavía, ademas, el conjunto blanco viajaba a las tierras catalanas sin red, sin Thibaut Courtois. No importaba, el plan a seguir era el mismo: ganar o ganar.

Gran primera parte redondeada con un regalo

Y lo cierto es que el Real Madrid se plantó con un plan muy claro ante un Barça aún invicto. Un plan que salió a reducir desde el momento en el que el balón echó a rodar: marcas individuales, mordiente en los duelos y en busca del contragolpe para hacer daño a la zaga culé.

Así arrancó el partido y así quedó claro en el primer encontronazo entre Cucurella y Lamine, en el que quedaba claro que el plan en fase defensiva del los pupilos de José Mourinho pasaba por no conceder ni un respiro a los rivales, manteniendo un bloque muy unido.

El balón, como suele ser habitual en este estadio, era del conjunto azulgrana, pero el Real Madrid no hacía ninguna concesión en segundas jugadas, y cada recuperación era seguida por la amenaza incipiente de pillar a los de Flick al contraataque.

Los primeros minutos fueron de tanteo, y Güler se apuntó la primera para el Real Madrid y Gordon la primera del Barça, sin causar ninguna de las dos acciones ningún tipo de estrago para los metas titulares de la noche.

Sin embargo, la cara mostrada por el Real Madrid en los primeros compases dejaba muy buenas sensaciones, con una presión individual muy intensa y mucha precisión en la salida del balón. Tal era la amenaza blanca, que ni siquiera había llegado el minuto 20 para que el encuentro se convirtiese en un ida y vuelta.

Un terreno en el que, de la mano de transiciones muy rápidas, el Real Madrid parecía generar más peligro. Especialmente cuando la pelota pasaba por las botas de Bellingham y Diomande, los dos jugadores más acertados durante el primer tramo del encuentro por parte del conjunto blanco.

El partido era bonito a la par que igualado, y daba la sensación de que la balanza podía decantarse a favor de cualquiera de los dos en cualquier momento. La primera gran ocasión del encuentro se la apuntó un Raphinha que mandó un derechazo rozando el palo de Lunin.

Pasaban los minutos y la igualdad seguía predominando, pero la siguiente clara se la apuntaron los de Mou con un balón medido de Güler a Mbappé, que se encontró con un remate muy forzado del francés que se marchó muy por encima del larguero.

La jugada inmediata a esta ocasión, ahora Güler se vistió de villano con una peligosísima pérdida ante Gordon, que firmó una muy buena acción individual para obligar a Lunin a firmar una gran intervención.

Y en pleno intercambio de golpes, el primero que mandó al rival a la lona fue blanco. Nació de un excelente cambió de juego de Bernardo Silva, que encontró a Cucurella en el perfil izquierdo. El español aguantó lo justo para encontrar en carrera a Diomande, que encaró y centró por enésima vez en la noche.

Su centro se encontró con un exceso de confianza de Gerard Martín, que apostó por un peligrosísimo despeje lateral en el área pequeña. Un despeje que se encontró con un Mbappé que pasaba por allí, y la pelota entró tras golpearle en la pierna para adelantar a los blancos.

Al borde del descanso, la suerte cambió de bando, y ahora el Barça se favorecía de una sucesión de rebotes que dejaba a Lamine solo frente a Lunin. Sin embargo, cuando el Camp Nou ya cantaba el gol, el remate con la pierna buena del ’10’ azulgrana se marchó fuera.

Parecía que el Real Madrid daba por bueno el resultado al descanso, pero nada más lejos de la realidad. Ya cumplido el tiempo, Mbappé estrelló un mano a mano al poste en una jugada que quedaría anulada, y Diomande mandaba otro fuera estando solo frente a Joan, siendo dos ocasiones clarísimas para mandar el partido al descanso dos goles arriba.

Polémica y épica para dar un golpe a LaLiga

Pero no fue así. y la segunda mitad comenzó con un guion muy distinto al que finalizó la primera. Cuando el físico de los de Mourinho bajo el Barça comenzó a monopolizar el balón, y el dominio de los de Flickr era mucho más notable que durante los primeros 45 minutos.

Sin embargo, la primera clara fue para el Real Madrid, en un contragolpe comandado por Bellingham que se plantó en un 2 contra 1 junto a Mbappé. Sin embargo, la gran acción defensiva de Gerard Martín evitó que cualquiera de los dos jugadores blancos tuviera una oportunidad franca.

El Real Madrid buscaba amenazar al contragolpe como en la priMera mitad, pero las fuerzas ya no eran las mismas, por lo que el dominio del Barça del esférico era cada vez más notorio. Y antes de alcanzar la hora, llegó la polémica, en forma de un durísimo pisotón en el gemelo a Diomande que el colegiado ni siquiera revisó. La polémica estaba servida, pero no sería la última.

Con un Barça cada vez más amenazante en el área blanca, obligando cada vez a mayores esfuerzos por parte de los de Mou, el partido estaba cada vez más cerca del empate. Y así llegó, en un despiste en un córner que el Barça sacó en corto, pudo combinar, Pedri encontró a Raphinha dentro del área, que pudo rematar al palo largo haciendo la estirada de Lunin imposible.

Todo volvía al punto de partida, y el Barça quería finiquitar LaLiga. Pudo hacerlo a balón parado, con un cabezazo de Gerard Martín que se encontró con un paradón de Lunin digno de Courtois para mantener las tablas en el marcador.

Pero la polémica aún no había terminado. Y en una jugada con varios rebotes del conjunto blanco, Gerard Martín golpeó la pelota con el brazo evitando el control de Mbappé. Una mano mucho más manifiéstalos que la que anuló el gol de Lo Celso en La Cartuja. Sin embargo, hoy no hubo VAR a la carta, y el colegiado determinó que no hubo nada.

Tras ello, el Barça no pasaba de llegar, y las pérdidas del conjunto blanco propiciaban cada vez más acercamientos por parte de los azulgrana, siendo Lamine el próximo en sumar una ocasión clara con un golpeo desde la frontal que se marchó rozando el poste.

Con el paso de los minutos, el Barça cada vez apretaba más a un Real Madrid que cada vez tenía más problemas para contener sus ataques. Pero el fútbol no va de lógica. Va de sentimiento. Y a corazón no son muchos los equipos que ganen al Real Madrid. Y cuando parecía que las piernas pesaban y que ya no había nada que hacer… golpe a LaLiga.

Un golpe que nació con una genialidad Zidanesca de Bellingham, con control, recorte y ruleta para asistir a la banda a Eduardo Camavinga, que hacía las veces de extremo de una forma poco habitual. Pero nadie lo habría dicho.

En su carrera por la derecha, el galo tiró un autopase al zaguero y asistió a Mbappé para que solo tuviera que empujarla, y poner el 1-2 en el minuto 88 y celebrar un gol que podría valer una vida extra en la carrera por LaLiga ante la lluvia de botellas de la afición azulgrana.

Ahora, el conjunto blanco solo tenía que resistir el descuento ante un Barça volcado en busca del empate. Y los cinco minutos de descuento parecían ser horas para el banquillo del conjunto blanco. Pero ni siquiera el minuto que el colegiado regaló al conjunto azulgrana fue suficiente para evitar la gesta blanca en el Camp Nou.

Así, Mourinho cumplió lo que prometió. Y el que habían catalogado como el peor Real Madrid de la década derrocó al invicto Barça. Y ocurrió en un partido de Liga que el Barça ya daba por ganada… y ahora vuelve a estar más abierta que nunca.

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