
En un panorama como el deporte, podría parecer que tener un equipo plagado de estrellas siempre es sinónimo de éxito, a pesar de que la historia haya demostrado que no tiene por qué ser así. Ni el PSG de Mbappé, Messi y Neymar arrasó en Europa, ni los Lakers de Kobe, Shaquille, Karl Malone y Gary Payton reinaron en la NBA.
Todo esto podría hacer pensar que el Real Madrid está sufriendo la maldición de las estrellas, a la vista de dos temporadas en blanco, un aspecto muy atípico en La Casa Blanca. Pero la realidad es que nadie en el club ha perdido la fe en el equipo, y ahora es labor de José Mourinho triunfar en un firmamento lleno de estrellas.
Vini, Mbappé y Bellingham, un tridente que tiene que funcionar
La realidad es que, hasta 2024, el Real Madrid funcionó como un reloj suizo. Aquella mágica temporada 2023/24, el club ganó un histórico doblete. Pero en verano cambió todo, principalmente por la retirada de Toni Kroos. Muchos creían que el fichaje de Kylian Mbappé sería suficiente para paliar el adiós del alemán, pero nada más lejos de la realidad.
No ha sido ni mucho menos por culpa del francés, que ha levantado dos Botas de Oro consecutivas en sus dos primeras temporadas de blanco. Pero la realidad es que el club más laureado de la historia se nutre de títulos colectivos y no individuales, por lo que, al final del día, eso no es consuelo para nadie en el Real Madrid.
La realidad aplastante gira en torno a tres estrellas blancas: Vinicius, Bellingham y Mbappé. A lo largo de las dos últimas temporadas, los tres han tenido momentos puntuales en los que han rendido a un nivel espectacular, pero rara vez se han lucido en conjunto.
Si bien no son absolutamente incompatibles en el campo, lo cierto es que aún no se ha creado una simbiosis entre los 3. Y si Vini y Bellingham siguen manteniendo la conexión dentro del campo que firmaron allá por agosto de 2023, Mbappé parece haber encontrado su mejor aliado en Arda Güler.
Una simbiosis que se les ha escapado a Ancelotti, Xabi Alonso y Arbeloa. Los 3 técnicos han tratado de sacar el mejor nivel de sus tres jugadores a la vez, algo que ha sido imposible, ya que los unos han brillado cuando no han estado los otros. Un problema que Mou ha venido a arrancar de raíz.
Así lo ha asegurado en su primera rueda de prensa como entrenador del Real Madrid, en la que no ha podido ser más tajante: “No hay manera de que Vini, Mbappé y Bellingham no sean compatibles”. Unas declaraciones con las que, además, asume la responsabilidad de que esto funcione.
Del mismo modo, ha asegurado que “los mejores siempre quieren jugar juntos”, un hecho que ha dado otra pista sobre su nuevo Real Madrid 2.0: todo parece indicar que los tres tenores serán indiscutibles en el ataque blanco, a pesar de que muchos se han encargado de asegurar a lo largo del verano que ninguno de los 3 quería compartir espacio con el otro.
Ahora, la misión de Mou es clara: sacar lo mejor de Vini, de Bellingham y de Mbappé. Y lo cierto es que tiene el ejemplo más cerca de lo que podría parecer, pues los 3 han rendido a un nivel excelente en el Mundial. Ahora, la tarea pendiente es que lo hagan juntos con la camiseta del Real Madrid.