La presión de Mou y Courtois dan los primeros 3 puntos en Europa al Real Madrid (2-1)

Se vistió de gala la capital de España para celebrar el regreso de la Champions League al Santiago Bernabéu. Un regreso marcado por algunas caras nuevas y otras más conocidas, pero ninguna de ellas tan especial como la de volver a ver a José Mourinho disfrutar del himno de la Champions en el banquillo blanco.

Un debut con trampa, pues enfrente se encontraba ni más ni menos que el campeón de Italia, el Inter de Milán, que prometía llegar a la capital con la intención de dar guerra. Por su parte, Mou afrontaba su redebut con un gran problema en el centro del campo, que solucionó con Trent como alternativa de emergencia.

Los errores del Inter y el acierto del Madrid marcaron la primera parte

Los primeros compases del encuentro arrancaron tal y como apuntaba en la previa: con un encuentro muy igualado entre dos titanes europeos, con cada uno de ellos tratando de imponer su idea de juego sobre el césped.

El Real Madrid apostaba por una presión alta para complicar la salida de balón de un Inter que, fiel a su estilo, no parecía dispuesto a renunciar a la posesión. Y de este modo, los italianos se apuntaron la primera del partido, con un derechazo de Thuram que obligó a Courtois a firmar el primero de muchos paradones.

El Inter parecía dominar el encuentro, pero como en el fútbol no hay nada escrito, fue el Real Madrid el primero en golpear. Y lo hizo mediante esa muy efectiva presión alta, mediante un siempre activo Bellingham que robó en la zona de tres cuartos, dejó el balón muerto a un Brahim que encontró a Mbappé, y el francés no falló.

Una vez más, la idea de Mourinho volvía a dar alegrías en el Bernabéu, con un error forzado para ponerse por delante. El gol no desestabilizó a los italianos, que siguieron fieles a su idea, y Courtois volvió a vestirse de héroe para evitar el empate tras un disparo de Çalhanoglu.

Y cuando el Inter parecía estar más cerca del empate el conjunto blanco repitió la operación: la presión alta de Valverde pilló por sorpresa a Josep Martínez, que intentó regatear al charrúa al borde del área pequeña, con la mala suerte de que el ‘8’ la tocó y el balón se fue para dentro.

Parecía estar mejor el Inter, pero el Real Madrid iba dos arriba. Y pudieron ser tres tras una combinación entre Vini y Brahim que terminó con la pelota en las botas de Mbappé dentro del área. Pero cuando el francés ya pensaba en cómo celebrar su doblete, la intervención de Bastoni acabó con su fiesta particular.

El Inter seguía a lo suyo, pero la sensación era que el conjunto blanco podía rematar el partido en cualquier momento. Sin embargo, el Inter también amenazaba con recortar distancias, y un disparo de Curtis Jones a la cruceta hizo al Bernabéu mantener la respiración.

El Madrid perdonó en la segunda mitad… y Courtois salió al rescate

El guion de la segunda mitad fue el mismo que el de la primera: el Inter dominaba ante un Madrid que se sentía cómodo. No era para menos, teniendo en cuenta la efectividad que los ataques blancos tuvieron durante la primera mitad del encuentro. De hecho, Mbappé se apuntó la primera tras la reanudación.

Rozando la hora de encuentro, Josep Martínez se redimió de su error con una parada imposible a Bellingham, que remató solo a un metro de la portería, en una acción en la que, inexplicablemente, el meta español terminó llegando para salvar la sentencia blanca.

El Real Madrid perdonaba, el Bernabéu se impacientaba… y el Inter se crecía. Los italianos atisbaron momentos de duda en los de Mourinho, y se lanzaron a por el partido. Pero ahí estaba Courtois para firmar otra parada difícil de creer, en esta ocasión tras un disparo de Bastoni.

El conjunto blanco, sin embargo, lo seguía intentando. Pero todo lo que entró en la primera mitad no quería hacerlo en la segunda. Lo intentó primero Mbappé y volvió a toparse con Josep Martínez. Lo volvió a intentar Brahim, pero su disparo se marchaba rozando el palo.

Se veía venir el tanto del Inter, y así fue. En la enésima llegada por la banda de los neroazurris, Lautaro puso el balón al corazón del área para un Carlos Augusto que fusiló a un Courtois que había gastado todos sus milagros, recortando distancias en el marcador.

Ahora los italianos se crecían en busca del empate, y el feudo blanco se impacientaba ante la falta de ocasiones por parte de los suyos, especialmente después de una segunda mitad en la que el Real Madrid pudo sentenciar en varias ocasiones.

Al borde del descuento, Courtois firmó el enésimo milagro para asegurar que los primeros tres puntos se quedaban en el Bernabéu, en un partido en el que el belga se lució, el Inter dominó, pero en el que, sobre todo, el Real Madrid demostró que es muy difícil tumbar a un 15 veces campeón de Europa.

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