
El de ayer no fue uno de esos partidos que queda grabado para la posteridad en la mente de un delantero. El Real Madrid se impuso, no sin sufrir, a un Inter muy dominante que puso contra las cuerdas al conjunto blanco durante buena parte del partido a pesar de ir por detrás en el marcador.
Tal fue el dominio italiano, que al conjunto blanco le tocó remar con toda la tripulación para poder llevarse esos preciados tres puntos en un partido complicadísimo. Y todos los tripulantes respondieron, especialmente un Vinicius que no firmó una exhibición ofensiva, pero sí de compromiso con lo que necesitaba el equipo.
Una actuación que no se veía en casi dos décadas
De cara a portería, es evidente que no fue el mejor partido de la carrera de Vini. Y no porque no lo intentase, pues encaró una y otra vez a su marcador. Pero el lanzamiento de la moneda anoche siempre terminó resultando en cruz para los atacantes del conjunto blanco.
Sin embargo, Vini entendió a la perfección lo que pedía Mou. Y si las cosas no salían en lo ofensivo, tenían que salir en lo defensivo. Por ello, ayer el ‘7’ no solo dio una lección de compromiso con lo que necesita el equipo, sino que acalló todas las voces que lo tildan de jugador poco generoso en los esfuerzos.
Ya durante la retransmisión se pudo observar sin ningún tipo de duda que el brasileño no negoció ni un solo esfuerzo defensivo a lo largo de los casi 90 minutos en los que estuvo sobre el terreno de juego. Un esfuerzo que se reflejó perfectamente en la estadística: fue el jugador que más balones recuperó de los 22 sobre el césped.
Algo muy poco habitual para un delantero, puesto que recuperó más balones que los centrocampistas defensivos de ambos conjuntos, sumando un total de 9 recuperaciones. Tras él, mostraron también un buen compromiso defensivo Bellingham y Mbappé, con 4 recuperaciones cada uno.
Buenos números para el inglés y el francés, pero muy lejos de los de un Vini que firmó una exhibición a nivel de recuperación. Tal fue el papel ejercido por el ‘7’ en labores defensivas y de presión al conjunto rival, que firmó un registro que no se veía en el Bernabéu desde hace 18 años.
Y es que para observar una cita en la que un delantero del Real Madrid se acercó a las cifras de anoche de Vini, hay que viajar hasta 2008, a un encuentro en el que Higuaín recuperó 12 balones. Un dato que refleja lo poco habitual del partido de Vinicius en labores de sacrificio.
Muchos se han obsesionado con tildarlo de poco compañero a la hora de gestionar esfuerzos. Nada más lejos de la realidad, pues lo vivido anoche no es una anomalía, sino que es la tónica habitual en un futbolista que rara vez negocia un esfuerzo defensivo.
De hecho, durante la pasada temporada, el futbolista brasileño promedió un total de 17,59 acciones defensivas por partido. Un hecho fuera de lo común para un atacante. Por ejemplo, su compañero en la parcela ofensiva, Mbappé, promedió una cifra de 9,21 acciones defensivas.
Por otro lado, las métricas en presión al rival y contrapresión colocan a Vinicius entre los delanteros de las cinco grandes ligas que más y mejor presionan a los rivales, tanto cuando el esférico lo posee el otro equipo, como en la activación para la presión tras pérdida.
Unas estadísticas que demuestran que, por mucho que algunos lo intenten, una mentira repetida mil veces no siempre se convierte en verdad. Y puede ser que, como anoche, algún día Vini esté menos inspirado de cara a portería. Pero en lo relativo a sus esfuerzos, el compromiso, como siempre, es máximo.