Los grandes bombazos ‘in extremis’ del Real Madrid el último día de mercado

Apenas restan unas horas para que el mercado de fichajes llegue a su fin, y, salvo sorpresa mayúscula, el Real Madrid ha llegado a esta fecha con los deberes hechos. Algo que está claro en el ámbito de los fichajes, en el que el conjunto blanco ya ha recalcado que no llevará a cabo ninguna operación de última hora.

No parece probable en el aspecto de las salidas, aunque en este sentido, esto tampoco parece ser del todo descartable, especialmente con nombres como Eduardo Camavinga o Raúl Asencio en la cuerda floja. Sin embargo, que este año no se lleva a cabo ningún bombazo de última hora, esto no implica que siempre haya sido así en La Casa Blanca.

De Ronaldo a Camavinga, pasando por Sergio Ramos y Bale

Han sido varios los fichajes que el Real Madrid ha realizado cuando el reloj empezaba a apurar los minutos. Y otros casos en los que se apuró tanto, que la operación no terminó llegando a buen puerto. David De Gea sabe bien de lo que hablo. Sin embargo, existen otras tantas ocasiones en las que sí se han llevado a cabo bombazos de última hora.

Y si se habla de bombazos, es imposible no hablar en primer lugar de Ronaldo Nazario. El brasileño se convirtió en el gran culebrón del verano de 2002, después de un tira y afloja entre el conjunto blanco y el Inter de Milán que se alargó durante 3 meses, para terminar resolviéndose en los últimos minutos de mercado.

Muchos recordarán las poco habituales imágenes de Florentino Pérez en las antiguas oficina del Real Madrid la noche del 31 de agosto de 2002. Remangado y en plena acción, el presidente del conjunto blanco apuraba los minutos para cerrar esta operación in extremis. Y con mucha intriga, pero lo consiguió: Ronaldo Nazario fue presentado el 1 de septiembre en el Bernabéu.

No con menos presión terminó llegando Sergio Ramos al Real Madrid. El que fuera capitán del conjunto blanco durante cinco temporadas vivió algo similar al caso de Ronaldo, después de un verano en el que el Sevilla se negó en rotundo a negociar con el Real Madrid.

Ante esta situación, el Real Madrid comprendió que la única forma de sacar al camero de Nervión pasaba por el pago de la cláusula de 27 millones de euros. Y así lo hicieron, del mismo modo que ocurrió con el brasileño, abonándola en la sede de LaLiga pocos minutos antes de las 12 de la noche.

Con algo menos de intriga, pero con una operación con el mismo desgaste, terminó llegando Gareth Bale al Real Madrid en 2013. Del mismo modo que ocurrió con O Fenómeno, las negociaciones entre Real Madrid y Daniel Levy se alargaron por 3 meses, llegando a pensar que terminaría por no darse la operación.

Para evitarlo, el galés hizo todo lo que estuvo en su mano: se declaró en rebeldía, no se presentó en la pretemporada con los Spurs, y se refugió en Marbella a la espera de la resolución de su traspaso. Un traspaso que se terminó dando no sobre la bocina, pero sí en el último día de mercado a cambio de 91 millones de euros.

Otro fichaje llamativo no tanto por la intriga sino por la sorpresa fue el de Eduardo Camavinga. En una recta final de agosto de 2022 en la que el Real Madrid apuraba sus últimas balas por Mbappé mientras que el PSG se negaba en rotundo, el 31 de agosto, el conjunto blanco anunció el fichaje de un francés… pero no era el que la gente esperaba.

De la nada, el conjunto blanco lanzó el comunicado de Camavinga, un desconocido para la mayoría. Le bastó una temporada de blanco para demostrar su valía, en una temporada en la que acabó consolidándose como el jugador número 12 en aquella histórica Champions League de 2022.

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