Mourinho dobla filas

El Real Madrid ha dado la plantilla por cerrada. No lo ha hecho hoy, ni siquiera esta semana. Es una decisión que el conjunto blanco tomó hace ya varias semanas, desde que Yan Diomande se consolidase como la última incorporación del conjunto blanco en este periodo de fichajes.

Una decisión con la que José Mourinho está conforme, a sabiendas, eso sí, de la falta de un centrocampista puro. Más allá de la ausencia de este perfil, que el conjunto blanco no ha logrado encontrar en el mercado, el técnico portugués está contento con una plantilla que es justo lo que pedía: lo suficientemente corta para ser manejable, y lo suficientemente larga para doblar posiciones.

Una plantilla doblada… y una incógnita

El primer punto es precisamente una de las máximas de Mou al conformar su plantilla: contar al menos con dos futbolistas por posición. Algo que el actual Real Madrid no solo cumple, sino que supera en algunos casos en los que la lista de jugadores asciende a la cantidad de dos jugadores por posición.

La portería lleva varias temporadas completas con Lunin y Courtois como guardianes. Sin embargo, el resto de la zaga se ha visto enormemente reforzada, con la llegada de un hombre por posición. Cucurella llegó para competir con Carreras en el lateral izquierdo, Dumfries para hacer lo propio con Trent, y Konaté para ocupar la vacante de Alaba.

De hecho, el centro de la zaga es una de las posiciones que se encuentran sobrepobladas, con un total de cinco piezas para dos posiciones. Al fichaje de Konaté se suma la presencia de Huijsen, Rüdiger, Militao, y un Asencio al que el conjunto blanco le buscó salida sin éxito.

El doble pivote de Mou es otra de las posiciones en las que hay otras cinco piezas para dos posiciones: Valverde, Tchouaméni, Camavinga, Thiago Pitarch y Bernardo Silva son las piezas de un puzzle que Mou tendrá que encajar atendiendo a todas las combinaciones posibles.

En la zona de ataque, el perfil del ‘10’ es una de las posiciones mejor cubiertas de la plantilla, de la mano de Jude Bellingham y Arda Güler. Dos piezas de élite que, además, cuentan con unas características tan distintas entre sí que permitirá a Mou apostar por una u otra pieza en función del contexto que requiera el partido.

En ataque, reina el caos, ya que casi todos los jugadores pueden ocupar casi todas las plazas. Sin embargo, sobre el papel, la banda izquierda vuelve a ser propiedad de un Vinicius Júnior que encontrará la competencia de Rodrygo cuando este se recupere de su grave lesión.

Por el perfil derecho, las opciones son incluso aún más variables. Al fichaje galáctico de Diomande, al que se le presupone una titularidad indiscutible, se suma la presencia de un siempre fiable Brahim Díaz, que encaja con los gustos de Mou, e incluso un Endrick que hizo las delicias de los aficionados del Lyon en esta demarcación.

La punta de lanza está preparada para un Kylian Mbappé que esta temporada sigue con el colmillo afilado. Sin embargo, el aspecto más destacable consiste en la presencia de un Carlos Espí que brinda unas cartas totalmente distintas a las del galo, y ofrece a Mourinho una posibilidad de la que el Real Madrid no dispone desde la marcha de Joselu.

A todo ello, especialmente teniendo en cuenta la carencia en la medular, hay que sumar el fichaje de Sergio Martínez, una de las grandes joyas del fútbol español. El centrocampista formado en el Racing tendrá ficha con el filial, pero quién sabe si esta temporada da la campanada y se consolida en el primer equipo bajo el paraguas de Mou.

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